Nueva York debe fortalecer al sector sin fines de lucro

Las organizaciones sin fines de lucro son esenciales para la comunidad latina. Desde organización nacionales no lucrativas, como Caridades Católicas, a las organizaciones comunitarias locales, como la Corporación de Desarrollo del Norte de Manhattan y Se Hace Camino Nueva York, estas instituciones vitales ayudan a resolver algunos de nuestros desafíos más urgentes. Alimentan a los hambrientos, educan a los niños, promueven el acceso a la atención médica, ayudan con asuntos de inmigración, y a las personas de edad avanzada; protegen los derechos de los trabajadores, y ayudan a muchas familias a mantenerse en sus hogares. Las entidades sin fines de lucro también son un pilar de nuestra economía. A nivel estatal, emplean entre 17 y 18% de la fuerza laboral. En Nueva York, las entidades sin fines de lucro emplean a 500,000 personas.

Nuestro estado debe apoyar a este sector vital, haciendo más fácil para las organizaciones no lucrativas operar de manera eficiente y eficaz, pero no lo hacemos. Nuestras leyes para este sector son un desastre. Durante décadas, Nueva York ha utilizado un enfoque de arriba hacia abajo en la regulación que se ha traducido en cada vez mayores cargas para estas organizaciones.

Algunas normas son claramente absurdas. Cuando una nueva entidad envía sus documentos de incorporación al Departamento de Estado, al Departamento no se le permite corregir errores de menor importancia.

Un simple error tipográfico puede enviar una solicitud de nuevo al punto de partida. A las organizaciones sin fines de lucro no se les permite enviar avisos de las reuniones por medios electrónicos.

Las transacciones inmobiliarias que implican una parte trivial de los activos una entidad sin fines de lucro requiere el voto de la junta directiva completa. Y cada voto debe estar firmado a mano.

Las entidades sin fines de lucro pequeñas se encuentran particularmente afectadas por los requisitos rígidos y anticuados. Algunos gastan hasta una cuarta parte de sus presupuestos en los costos de cumplimiento. Eso es inaceptable.

Yo propongo un enfoque diferente. El año pasado, cree el Comité de Liderazgo para la Revitalización las entidades sin fines de lucro compuesto por un grupo diverso de líderes del sector de todos los rincones del estado. Por primera vez en la historia moderna, la oficina del Fiscal General se sentó en la misma mesa con líderes como Elba Montalvo de la Comisión de Niños y Familias Hispanas, y decenas de sus compañeros, para trabajar en colaboración y desarrollar las reformas inteligentes que permitan reducir las cargas reglamentarias y los costos, mientras se fortalece la rendición de cuentas.

Basado en las recomendaciones del comité, he redactado la Ley de Revitalización del sector sin fines de lucro. Este proyecto de ley liberará al sector sin fines de lucro respetuoso de la ley, a que concentren sus recursos en atender a los neoyorquinos, en lugar de lidiar con la burocracia.

También estoy trabajando con el gobernador para modernizar el sistema de contratación en nuestro estado. Las entidades sin fines de lucro que tienen contratos con el estado están agobiadas por auditorías y requisitos redundantes. El sistema está tan plagado de demoras que más del 90% de los contratos no son aprobados hasta después de su fecha de inicio. Los pagos son por lo general tardíos creando problemas en las finanzas de muchas organizaciones no lucrativas e incluso obligan a recortes en los servicios. El comité recomendó formas para corregir los problemas de contratación, incluida la creación de una oficina centralizada de los servicios de contratación.

Mi proyecto de ley establece un claro mapa legal para las juntas de entidades sin fines de lucro en las prácticas del buen gobierno, incluyendo la compensación a ejecutivos, la gestión de las auditorías, los posibles conflictos de interés, y la presentación de denuncias.

Nueva York es el hogar del sector sin fines de lucro más dinámico y activo en el mundo. Mi oficina continuará trabajando con el gobernador, la legislatura, y los líderes sin fines de lucro para asegurar que logremos ese objetivo.