Romney espera ya ser candidato

A un paso de alcanzar los 1,144 delegados, que le darían nominación
Romney  espera ya ser candidato
Mitt Romney habla a la prensa en San Diego, ayer.
Foto: AP

WASHINGTON, D. C. (EFE).— Las primarias de hoy en Texas pueden asegurarle la candidatura presidencial republicana a Mitt Romney, quien está a un paso de alcanzar la meta de los 1,144 delegados, con los que garantizaría su nominación y se convertiría en el rival del mandatario Barack Obama en los comicios de noviembre.

Romney, exgobernador de Massachusetts, concurre el martes a las urnas de Texas con la intención de zanjar las primarias republicanas tras más de cinco meses de disputa y reafirmar su nominación.

Según la web de análisis político RealPolitics, tras sus victorias la semana pasada en Kentucky y Arkansas, Romney cuenta ahora con 1,064 delegados, por lo que tiene ya al alcance de la mano los 1,144 necesarios para obtener la mayoría en la convención republicana de Florida del próximo agosto, en la que será anunciado el candidato presidencial del partido.

En Texas, tradicional “granero” de voto republicano, se disputan 155 delegados dentro de una contienda en la que solo quedan Romney y el congresista tejano Ron Paul, quien suspendió su campaña ante la falta de fondos, pero mantiene sus aspiraciones, pese a que tiene escasas posibilidades.

Pese a ser el favorito desde el comienzo de la batalla por la candidatura republicana, Romney ha enfrentado una campaña más competida y disputada de lo esperado, en la que ha tenido que luchar contra su imagen distante y fría.

Finalmente, parece haber logrado imponer su colosal maquinaria electoral y ya solo es cuestión de tiempo que se confirme su candidatura oficial, algo que es más que probable que se produzca hoy en Texas.

El exsenador Rick Santorum y el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich se retiraron de la disputa y ofrecieron su respaldo al exgobernador de Massachusetts.

También ilustres tejanos como los expresidentes George Bush padre y George W. Bush han expresado su apoyo explícito a Romney.

No obstante, en el estado de la “estrella solitaria” algunos analistas recelan de la escasa dedicación prestada por el aspirante, quizá demasiado confiado de su victoria, y que podría hacer que tuviera que retrasar la obtención de los 1,144 delegados hasta las siguientes primarias, que tendrán lugar en California el 5 de junio.

“No ha hecho un solo mitin o encuentros con las bases. Creo que da a Texas por hecho”, afirmó Steve Munisteri, presidente del Partido Republicano en Texas, este fin de semana en el diario Houston Chronicle.

Quizá por ello, Romney se ha lanzado de lleno a atacar al presidente estadounidense, Barack Obama, que buscará la reelección en noviembre, utilizando la frágil recuperación económica de EEUU como campo de batalla.

A pesar del tímido crecimiento económico, la tasa de desempleo sigue elevada en el 8.1%, por encima de los estándares históricos en el país, y el precandidato republicano ha aprovechado esa debilidad para criticar la incapacidad de Obama para revitalizar la economía tras la aguda crisis generada por el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008.

Romney defiende su sólido historial empresarial al frente del fondo de inversiones Bain Capital y subraya que su perfil es justo el necesario para devolver el dinamismo económico a EEUU frente a las recetas “socialistas” del actual mandatario del país.

Pese a que Obama ha liderado las encuestas durante largo tiempo, los últimos sondeos sitúan a ambos contendientes en un empate técnico, por lo que el Presidente ha respondido a los ataques asegurando que las políticas de Romney no reconocen la necesidad de “sacrificios compartidos”.

Durante este lunes, tanto Obama como Romney estuvieron presentes en diversos actos de conmemoración del Memorial Day (Día de los Caídos), festivo en EEUU en los que se rindió homenaje a los soldados estadounidenses muertos durante las operaciones militares en el extranjero.