La jugada de Linares

Todos sabemos que en política es muy raro que alguien haga algo sin obtener algo a cambio. Por eso cuando supe que el asambleísta Guillermo Linares respaldó públicamente al congresista Charles Rangel sabía que algo se estaba cocinando.

La realidad es que una victoria del senador Espaillat contra el congresista Rangel no es buena para Linares. Linares ya enfrenta a un monstruo político de tres cabezas en su esfuerzo por hacerse del puesto de Espaillat en el Senado Estatal. Me refiero el líder distrital Mark Levine.

Todos saben que Espaillat y Levine están trabajando juntos. El club político de Levine respaldó a Espaillat y ha realizado donaciones a su campaña. Todo el mundo sabe también que Espaillat y Linares son como agua y aceite, y el respaldo de Linares a Rangel sólo empeoró su relación. Y, por supuesto, Linares también tiene que batallar con el concejal Ydanis Rodríguez, que está estrechamente alineado con Espaillat y que estaba pensando en postularse para el escaño senatorial, o entrar en la votación y luego dejar el camino libre para Espaillat si éste pierde.

De modo que con este apoyo a Rangel, Linares obtiene el respaldo del congresista para su postulación para septiembre y se acerca al asambleísta Keith Wright, el líder demócrata local y estatal. Rangel, por su lado, lograr entrar de lleno en la base de Espaillat en el distrito senatorial 72 .

En las elecciones primarias demócratas de 2010, cuando Espaillat se lanzó por el Senado, Linares por la Asamblea y Rangel defendió su escaño congresional, los números demostraron que Espaillat era más fuerte que y Linares en el Distrito 72 – Espaillat consiguió 5,911 votos, Linares consiguió 3,543 votos y Rangel, cuyo distrito incluye el 72, logró 3,355.

Si Rangel gana, Linares también podría tratar de obtener el escaño para sí mismo en dos años. Mis fuentes me dijeron que Linares aún está considerando lanzar una papeleta Linares-Linares con su hija Mayra para la Asamblea y él para el Senado.