Económicas pero peligrosas

Nueva York – Según el reporte de la CPSC, uno de cada 10 ahogamientos que ocurren anualmente en el país sucede en piscinas portátiles que padres compran y llevan a sus hogares.

“Con la situación económica actual es mucho más asequible comprar una piscina portátil que mandar a instalar una piscina tradicional en tu casa. Muchas familias están adquiriendo estas piscinas en todos los tamaños y colores, particularmente las más pequeñas que son fáciles de transportar”, explica Carla Coolman.

Según la portavoz, se ha reportado de muchos padres, incluyendo hispanos, que llevan estas piscinas a sus casas y las dejan llenas de agua y desatendidas. “Aunque la piscina portátil sea pequeña o baja, existe el peligro de que los niños se ahoguen, porque ellos se pueden ahogar en cantidades mínimas de agua, en cubetas, baldes, en tinas e inodoros. Es un peligro que está allí presente y hay que tomar en cuenta medidas preventivas e implementarlas”, aconseja Coolman.