Pesa más el corazón que la cuna

No hablan español ni nacieron en Puerto Rico, pero se consideran boricuas
Pesa más el corazón que la cuna
Kevin Young -en uniforme colegial de Kansas- nació en California, de madre boricua, y representa a Puerto Rico en el baloncesto internacional.
Foto: AP

Guaynabo, Puerto Rico – Jugadores de la preselección de baloncesto de Puerto Rico que nacieron y se criaron en Estados Unidos se declararon puertorriqueños y satisfechos de jugar con esta selección, pese a que no hablan español.

Shabbaz Napier, uno de los principales bases de la Universidad de Connecticut, dijo ayer a Efe que desde pequeño conoce bien la cultura puertorriqueña y hasta enfatizó que “todo lo que hay es bueno”.

“Me considero puertorriqueño. Conozco Puerto Rico desde niño. Nunca he hablado español aunque he tenido la oportunidad, pero me pongo nervioso para hacerlo”, dijo el jugador de 20 años.

Dijo que fue circunstancial el haber nacido en Estados Unidos debido a que sus abuelos puertorriqueños decidieron emigrar en busca de una mejor oportunidad de vida.

Sobre la comida, recordó un plato de arroz blanco con huevo frito que su abuela le preparaba, mientras que de la música, sostuvo que lo que escucha es rap en inglés, pero no música latina, ni reguetón, aunque tiene un primo que quiere dedicarse a ese estilo musical.

El alero Kevin Young, de 21 años, y nacido en el estado de California, se considera puertorriqueño porque su madre y sus abuelos nacieron en Puerto Rico.

“Soy puertorriqueño y me siento orgulloso de decirlo. Fue con algo que crecí, como la música y la comida”, afirmó.

Hasta destacó que le gusta escuchar salsa y que un tío suyo es familiar del fenecido cantante Frankie Ruiz, y hasta tuvo una orquesta de dicho género en California.

Contó que su abuela le cocinaba “empanadillas y pasteles (rellenos de masa de plátano o yuca)” y que junto a su familia participaba en paradas y festivales puertorriqueños en California.

Recordó también que la primera vez que visitó a Puerto Rico fue en el 1992 y no regresó hasta mayo del año pasado.

Antes de jugar baloncesto, Young perteneció a un equipo de atletismo.

Napier y Young forman parte de un destacado grupo de jóvenes nacidos en Estados Unidos, de segunda y tercera generación de puertorriqueños que emigraron hace décadas.

Al veterano seleccionador Flor Meléndez no le preocupa ni le importa que varios jugadores del equipo no hablen español, pues estando tanto tiempo como técnico de baloncesto, conoce de baloncestistas que han jugado en Puerto Rico por alrededor de 15 años y aún no dominan el castellano.

Reconoció, no obstante, la disposición a jugar con la selección de Puerto Rico de la mayoría de los convocados desde Estados Unidos.