Latinas al mando de las cocinas en NY

Ganan terreno en los restaurantes de la ciudad y en un mundo de hombres.

Nueva York – Aunque algunos dueños de restaurantes sólo contratan varones por la fuerza física que se requiere en las cocinas, mujeres latinas se abren paso en este duro empleo considerado por muchos ‘sólo para hombres’.

Cuando la ecuatoriana María Minchala llegó a la ciudad hace cinco años, se enfrentó a la difícil tarea de buscar un empleo. Con tres hijos varones y pocas posibilidades, la mujer de 42 años decidió dedicarse a lo que mejor sabe hacer: cocinar.

Minchala recuerda que tocó varias puertas, pero la respuesta fue siempre la misma.

“A donde quiera que iba me decían que sólo se contrataban hombres con experiencia”, indicó.

“Me preguntaban que cómo iba a cargar una olla pesada, y qué haría para tratar con los asistentes de cocina y preparadores cuando no me obedecieran”.

Pese a la constante negativa, María continúo su búsqueda confiada en que su sazón le daría la oportunidad que ansiaba, y lo logró. Desde hace algunos años, la cocinera trabaja en el restaurante de comida ecuatoriana La Azogueñita, en Corona, Queens.

“Afortunadamente llegué a un lugar en donde el machismo no es un obstáculo”. Como jefa de cocina, María tiene bajo su mando a asistentes de cocina de ambos géneros.

“Hemos aprendido a ser un equipo y a respetarnos como iguales”.

Luís Apungo, gerente del lugar, recuerda cuando María solicitó el trabajo.

“Tenía un gran entusiasmo por demostrar sus cualidades y su espíritu luchador fue lo que me convenció”.

Para el desafío de cargar objetos pesados, la creatividad de María resultó una efectiva generadora de soluciones, dijo Luís.

“Simplemente divide el contenido de una olla hasta que pueda soportar el peso. Si es un trabajo duro, pero no hay pretexto para no contratar a una cocinera”.

La mexicana María Zabala, de 50 años, es otra cocinera que tuvo que encarar la falta de oportunidades cuando decidió emigrar de su país, hace 13 años.

“En muchos restaurantes me dijeron que de cocinera no, y de mesera menos. Mis propios paisanos me decían que tenía que ser joven y delgada para atender mesas”.

Zabala se dedicó a otros oficios, pero la falta de un ingreso económico que la ayudara a vivir dignamente, la llevó a hacer un segundo intento para ser contratada como cocinera.

“No podía entender porque si podía ser cocinera en la casa, pero en el mundo laboral se me negaba esa oportunidad”.

María, quien trabaja para el restaurante México Lindo, en El Barrio, alienta a su empleador a contratar mujeres.

“Soportamos quemaduras con sartenes calientes y aceite hirviendo, trabajamos duro largas jornadas. Las cocineras somos tan capaces de hacer este trabajo como los hombres”, apuntó.

José Garza, presidente de East Harlem Business Capital Corporation, EHBCC, una organización para la creación y crecimiento de pequeños negocios, indicó que en El Barrio, aproximadamente el 20% de los restaurantes contratan mujeres como cocineras.

“Un empleo se debe otorgar con base en las cualidades y perfil profesional del solicitante, no en su género”, comentó. “Sin embargo, es necesario desarrollar iguales oportunidades de empleo para hombres y mujeres”.