Que descansen en paz

NUEVA YORK – Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.

Esta frase de Leonardo Da Vinci podría simbolizar el luto que ha llevado la comunidad puertorriqueña con la pérdida en los últimos 12 meses de una pléyade de boricuas notables, pero también el orgullo de ver que estas personas usaron bien su vida tanto a favor de sus semejantes como del arte y la cultura de su nación.

Entre los prominentes puertorriqueños fallecidos figuran activistas comunitarios, cantantes, escritores y poetas.

La activista boricua que luchó por la educación bilingüe y derechos de la mujer, murió en noviembre pasado en su casa en Queens tras meses de lucha contra un cáncer. Tenía 81 años. Cardona fue distinguida, especialmente en el estado de Nueva York, por sus esfuerzos incansables como defensora de las minorías y su participación en varias organizaciones comunitarias para latinos. Nació el 17 de marzo de 1930; hija de puertorriqueños, creció y fue educada en El Barrio. Durante década del 60, trabajó con United Bronx Parents (UBP), donde supervisó programas para facilitar la participación de los padres en el sistema escolar y programas de jóvenes. En 1964 se involucró en el primer programa de Head Start en Nueva York. Continuó su carrera de ayudar a jóvenes con la organización ASPIRA, donde fue directora de un programa de asesoramiento para estudiantes y sus padres. También fue miembro activo del Congreso Nacional de Mujeres Puertorriqueñas y ayudó a fundar HACER, una organización para ayudar a latinas lograr sus metas profesionales a través de la educación.

Fue la primera mujer latina Comisionada de Servicios para la Juventud de la ciudad de Nueva York. Nacida en el sur de El Bronx de padre español (Galicia) y madre puertorriqueña (Santurce), desde 1978 era presidente y CEO de Wildcat Service Corp., organización que operaba una de las más exitosas escuelas secundarias alternativas en los Estados Unidos (conocida ahora como la John V. Lindsay Academy). Amalia V. Migues, su nombre de soltera, desarrolló una Asociación de Industrias Privadas con Solomon Smith Barney, para entrenar a participantes de ‘welfare’, expresidiarios y gente que llevaban un largo tiempo desempleadas. Fue presidente de la National Puerto Rican Coalition, y en 1995 se convirtió en la primera latina en dirigir la Comisión de la Mujer, un nombramiento hecho por el exalcalde Rudolph Giuliani. Betanzos estuvo casada durante toda su vida con el poeta y escritor español Odón Betanzos Palacios, quien fundó y dirigió la Academia Norteamericana de la Lengua Española en Estados Unidos. Tras la muerte de su esposo fue la presidenta de la fundación creada en nombre del autor en Andalucía, España, donde falleció en enero pasado. Tenía 84 años de edad.

Fue un prolífico escritor y poeta. Con su agudo entendimiento de identidad, raza y clase, Juan Pedro Tomas -su nombre de pila- inspiró a una generación de poetas jóvenes a ser socialmente responsables. A él se le atribuye el inicio de una corriente artística popular conocida como “spoken word” y es una figura importante en el Movimiento Nuyorican. Murió en octubre de 2011 a los 83 años de edad en su casa de El Cerrito, California, a causa de una neumonía. Nacido en East Harlem, Nueva York, Thomas -de origen puertorriqueño y cubano- alcanzó fama a final de la década de 1960 con la novela “Down These Mean Streets” (En estas calles bravas), donde documenta los primeros años de su vida en la barriada hispana de Nueva York. Más tarde escribió los libros: “Savior, Savior Hold My Hand”, “Seven Long Times” y “Stories from El Barrio”; varias obras de teatro, entre ellas “The Golden Streets” y “Ole Ole Oy Vey”. Piri también deja un gran legado de poemas y dos CDs de poesía y música: “Sounds of the Streets” y “No Mo’ Barrio Blues”.

Jaime Sabater González legó un cancionero musical valioso con el que selló uno de los periodos más significativos en la historia de la música afroantillana que se erigió en NY a mediados del siglo pasado. Éxitos de su inspiración como ‘Bang Bang’, ‘A las seis’, ‘El pito’, ‘La malanga’, ‘Ariñáñara’ y el hermoso bolero ‘To Be With You’ fueron delineando una rica historia rítmica que plasmó, entre otras cosas, las características lingüísticas de los puertorriqueños de la diáspora acentuado en el uso del “spanglish”.

Dirigió por 12 años la organización para jóvenes hispanos ASPIRA. Murió en diciembre pasado de un ataque cardíaco. Gesualdo, de 59 años, enfermó repentinamente durante la celebración de Navidad y fue trasladado al hospital Barnabas, en Nueva Jersey. Fue un líder que hizo la diferencia en la vida de muchos jóvenes. Era llamado defensor de la educación y líder por su trabajo en varias organizaciones sin ánimo de lucro.

Conocida como “El alma de Puerto Rico hecha canción”, falleció en enero en un hospital de San Juan a sus 92 años por complicaciones de salud. Fernández, quien nació el 23 de mayo de 1919 en el barrio Bélgica de Ponce, ciudad al sur de la isla, sufría de Alzheimer y arteriosclerosis desde hace casi una década. Fernández fue pionera en variados campos del arte, entre ellos, ser la primera cantante femenina en una orquesta puertorriqueña, la primera intérprete de música popular en ser contratada por el Metropolitan Opera House y la primera cantante en ser electa al Senado puertorriqueño. Conocida por expresar a viva voz “Arriba corazones”, empezó a cantar a nivel profesional a los 14 años en la estación de Radio WPRP y WPAB de Ponce, ganando 50 centavos diarios. Por sus interpretaciones y con tan solo 16 años, fue contratada por la orquesta de Mingo y Whoopee Kids, como su cantante principal, logrando presentarse en Venezuela, Nueva York, México y España.

Nacido en Brooklyn y de ascendencia puertorriqueña, Reyes Rivera se destacó como poeta y ensayista, e hizo de la diáspora africana y su conexión con las Américas su razón de estudio e inspiración, para dar vida a obras como ‘Who Pays The Cost’ (1977), ‘This One For You’ (1984), ‘Three By One’ (1989), ‘YO!’ (1991) y ‘Scattered Scripture’ (1996). Falleció en marzo pasado, a la edad de 67 años. “La literatura nacional no es sino uno de muchos ríos que cursan su camino todo nuestro conocimiento”, escribió en su ensayo ‘Inside the River of Poetry’ (Motion Magazine, 1992). Bajo su batuta como editor de Shamal, nacieron unos 200 libros de escritores que acogió bajo su ala, al igual que hizo con muchos en sus tertulias en Sista’s Place en Brooklyn o en sus clases en Pratt Institute. Por su aporte a las letras y la historia puertorriqueña y latinoamericana, recibió más de 20 premios, incluidos El Premio de Poesía del Instituto de Escritores Latinoamericano (1997) y el Premio a la Trayectoria de la Universidad de Massachusetts (1997).

El salsero puertorriqueño Junior González falleció el pasado 10 de mayo a los 63 años en un hospital de San Juan debido a complicaciones en el páncreas e hígado. González, nacido el 7 de mayo de 1949 en Coamo, distrito central de Puerto Rico, inició su carrera en 1971 como cantante de la orquesta del pianista Larry Harlow. En su año de debut, publicó su primer disco, ‘Hommy’, ópera latina en la que participaron reconocidos salseros como Celia Cruz, Cheo Feliciano, Pete “El Conde” Rodríguez, Justo Betancourt y Adalberto Santiago. González lanzó durante su carrera otras producciones como ‘Naturalmente’, ‘Gracias’, ‘Sabor y Sentimiento’, ‘En su tiempo’, ‘Extra Inning’ y ‘Tribute to Héctor Lavoe’. También participó de un espectáculo el 17 de noviembre de 1973, que posteriormente se incluyó en el disco inédito ‘Fania All Stars-San Juan 1973’, lanzado al mercado en 2009. En el concierto, el primero que se llevó a cabo en el coliseo Roberto Clemente de la capital puertorriqueña, participaron también los salseros boricuas Cheo Feliciano, Bobby Valentín, Roberto Roena, Héctor Lavoe, Willie Colón y Ray Barreto, entre otros. EFE

Profunda consternación en Puerto Rico causó la muerte del cardenal Luis Aponte Martínez, quien falleció el pasado 10 de abril y contribuyó sobremanera a guiar al pueblo católico de la isla, constituyéndose en pieza fundamental en la visita histórica de Juan Pablo II a Puerto Rico.

El 5 de marzo de 1973 Aponte Martínez fue elevado cardenal, siendo el único puertorriqueño en participar en los conclaves de agosto y octubre de 1978 en los cuales se eligió a Juan Pablo I y Juan Pablo II, respectivamente, como máxima autoridad en la Iglesia Católica.

El religioso, nacido el 4 de agosto de 1922 en Lajas, fue velado en Ponce y en Lajas y está sepultado en la Catedral de San Juan. EDLP