La especialidad del día: clases de inglés gratis

En el Village, The New School trae servicios de ESL a empleados de restaurantes
La especialidad del día: clases de inglés gratis
Alicia Fuentes y María Lucía Romero, empleadas de L'Artusi, con Amelia Ekus (atrás), directora de desarrollo comunitario de la compañía para la que trabajan.
Foto: Carolina Ledezma / EDLP

Manhattan – Alicia Fuentes, de 43 años, llegó al país desde El Salvador en 2005, y aún siente que su inglés no es suficiente para superarse. Por eso fue de las primeras en anotarse para recibir clases gratuitas en su lugar de trabajo.

Cada martes el restaurante L’Artusi de Greenwich Village, donde labora, se convierte en un improvisado salón de clases para los empleados.

Aunque antes ha tratado de tomar lecciones de inglés, la premura de mantener a cinco hijos – dos que viven con familiares en Pensilvania y tres que dejó en San Salvador – la obligó a trabajar todo el tiempo. Ahora, gracias a un programa de la universidad The New School y la compañía Epicurean Management, Alicia se dedica a estudiar por hora y media después de su jornada laboral que termina a las dos de la tarde.

“Yo estoy en estas clases para poder desenvolverme en dos idiomas y ganar más, pero también porque me gusta aprender cosas nuevas”, dijo Fuentes, quien trabaja en la cocina de L’Artusi y es una de más de 40 empleados hispanos de Epicurean Management.

Sus hijos mayores, de 18 y 14 años, la impulsaron a inscribirse. “Ellos me dicen que debo estudiar y siempre me corrigen”, expresa la madre.

La mayor ventaja del programa, asegura Fuentes, es que de esta manera no pierde tiempo en moverse para llegar a las clases.

Aula-restaurante

La idea de impartir clases de inglés a trabajadores de restaurantes fue iniciativa de Lesley Painter-Farrell, directora asociada del departamento para maestros de inglés como segunda lengua de The New School for Public Engagement.

“La mayoría de estas personas tienen más de cinco años en el país y su nivel de inglés no es suficiente”, dijo Painter-Farrell, agregando que desarrolló un programa sencillo y funcional basado en lo que es apropiado y útil para estos trabajadores en su lugar de trabajo y en su vida diaria.

La mexicana María Lucía Romero, de 36, le encantan las clases. “Aunque me falta mucho, siento que he aprendido y eso es importante para que pueda ayudar a mis hijos con las tareas”, explicó la poblana madre de tres hijos.

Según Painter-Farrell, esta alianza es sólo el comienzo. Por ahora, en L’Artusi atienden unos diez estudiantes, mientras que en su programa de alcance comunitario en la universidad sirven a más de 50. En septiembre también aspiran empezar clases en Eataly, el popular restaurante/mercado del chef Mario Batali.

Alumnos graduados de The New School dan las lecciones como parte de su entrenamiento docente.

La profesora Bernadette O’Neill, responsable del grupo en el que está Alicia Fuentes y María Lucía Romero, ha descubierto que sus alumnas manejan mucho vocabulario y no temen hablar en inglés.

“Por eso me enfoco en enseñarles a armar frases gramaticalmente correctas”, dice al teléfono.

En clases no usan libros, sino se valen de lo que ven alrededor para generar conversaciones sencillas y que les hagan sentir cómodos . “Ellos ya dominan un vocabulario adecuado para desenvolverse en el trabajo, pero la idea es que aprendan a hacerlo en su vida diaria”.

Al conocer de la idea, Amelia Ekus, directora de desarrollo comunitario de Epicurean Management, vio el beneficio. “Creemos que debemos crear oportunidades para que nuestra gente mejore y puedan comunicarse a un nivel que los haga sentir cómodos”, expresa la ejecutiva, quien también promueve otras iniciativas similares para preparar mejor a sus empleados. “Queremos dar clases de español a nuestros gerentes, porque sabemos que en nuestro negocio la comunicación es muy importante”.