¡Yo no speaking inglés!

El Departamento de Educación de Puerto Rico anunció la semana pasada que a partir de agosto más de dos docenas de escuelas públicas impartirán las clases en inglés, excepto las de español e historia. Augura el Secretario de Educación que Puerto Rico será bilingüe en 10 años. ¡Híjole! Así de voladita, como dirían mis amigos mejicanos, esto a pesar que desde hace 114 años Puerto Rico es una colonia de los Estados Unidos y que ni siquiera las generaciones de mis abuelos aprendió el idioma de Shakespeare.

Puerto Rico siempre ha defendido su lengua castellana con la misma vehemencia que otros países defienden su independencia. Para la mayoría de los puertorriqueños, el español es sinónimo de identidad. Ni siquiera bajo el gobierno militar americano funcionó lo del “English only”.

Claro que hay gente bilingüe en la isla, pero no tantos. Yo tengo profunda admiración por los países que les enseñan a sus ciudadanos varios idiomas. El problema con Puerto Rico es que quieren trasplantar el idioma que llevamos hablando por más de cinco siglos por el inglés.

El partido en el poder (Partido Nuevo Progresista) piensa que si las nuevas generaciones dominan el inglés convencerán al Congreso de los Estados Unidos para que convierta a Puerto Rico en el estado 51de la Nación Americana.

Este cambio puede además ser catastrófico. Las escuelas públicas ya presentan una deserción escolar de 20%. Yo me pregunto: ¿Será el aprendizaje del idioma inglés la solución para todos estos males?

Basta ya de los “Guaynabo City”, “Gurabo City” y todos los “cities”, que han cambiado sus nombres pretendiendo ser bilingües. Ya es hora de que resuelvan los problemas reales de ese país que grita por ayuda.