La importancia humana y económica de eliminar ‘stop & frisk’

Imagínese escuchar sirenas de la policía y en cuestión de segundos usted se encuentra detenido, contra la pared, las piernas abiertas y siendo registrado, mientras que sus vecinos y familiares observan. A los pocos minutos la policía le deja ir porque no encontraron nada. En ese momento se pregunta por qué le sucedió eso, y se pone a pensar que es un joven de piel obscura, trabajador y padre de dos hijos y que el único “delito” fue llevar puesto un suéter con capucha.

Los neoyorquinos fueron detenidos por la policía cerca de 700,000 veces el año pasado, 87% de los detenidos fueron de origen afro-americano o latino. Y Según un estudio del New York Civil Liberties Union, nueve de cada diez personas que fueron detenidas resultaron inocentes de cualquier delito y en 99.9% de los casos ninguna arma fue recuperada.

Los que están a favor de “Stop-and-Frisk” presentan una opción falsa. Ellos argumentan que los neoyorquinos solo tienen dos opciones: el volver a aquella época de altos niveles de crimen o soportar las tácticas policiacas basadas en perfiles raciales y violación de derechos civiles. Aunque es cierto que durante esta última década hubo 5,340 asesinatos en Nueva York, menos de la mitad de la cantidad que hubo en los últimos diez años, un análisis detallado revela que el número de asesinatos ya había comenzado a declinar en la década de los 90, antes del dramático aumento de “Stop-and-Frisk”.

Los datos también muestran que del 2002 al 2011 el número de “Stop-and-Frisk” aumentó en más de 600%, a la misma vez el crimen disminuyó un 12.3%. Hasta el primer trimestre de este año, el número de “Stop-and- Frisk” está a punto de establecer un récord de 730,000 casos. Sin embargo, los robos y la delincuencia en general en la Ciudad están subiendo.

No hay forma de saber cuántos crímenes si alguno puedo haber sido prevenido por la práctica de “Stop & Frisk”. No parece existir una gran correlación entre los dos. De hecho, muchas ciudades han visto grandes descensos en sus tasas de homicidio sin utilizar Stop-and-Frisk, pero haciendo el uso de otros métodos.

“Stop-and-Frisk” genera una atmosfera de desconfianza entre los agentes de la policía y los residentes de vecindarios de minorías. Cuando un miembro de la comunidad es interrogado y revisado físicamente, y luego dejado ir, el resultado es de humillación, miedo y opresión, esto no resulta en calles más seguras en la cuidad. “Stop-and-Frisk” profundiza el abismo entre las comunidades de color y la policía.

Esto también tiene una consecuencia económica. Los reclamos y demandas, incluyendo los relacionados con acciones de derechos civiles, presentados contra el departamento de policía de la ciudad de Nueva York (NYPD) han aumentado de $74.1 millones en el año fiscal 2002 a $186,3 millones en el año fiscal 2011. Dos grupos de interés público han presentado demandas relacionadas con el “Stop-and-Frisk” en busca de cambios en las prácticas de policía y un juez federal ya ha concedido la condición de clase de la acción de los demandantes en uno de estos casos. Dado el elevado número de personas afectadas por “Stop-and-Frisk”, la ciudad tiene potencial de enfrentar riesgos significativos si más demandas son presentadas buscando compensación monetaria.

Con sus consecuencias desastrosas y dudosa efectividad, es hora de abolir esta divisiva y mal concebida práctica. .

NY.