Respeto es clave en lucha contra el acoso a gays

Respeto es clave en lucha contra el acoso a gays
Después que su hijo Justin se suicidara, Tammy Aaberg supo que el jovencito había sido acosado por sus compañero por su sexualidad.
Foto: AP

Nueva York – Combatir el comportamiento abusivo de alumnos en la escuela hacia otros compañeros en base a su orientación sexual (más conocido en inglés como “gay bullying”), es algo que se tiene que hacer a través de pautas de educación que tienen que impartir tanto los padres como los profesores, defiende la organización Red de Educación para Gays, Lesbianas y Heterosexuales (GLSEN), creada con el único fin de fomentar el respeto mutuo en las aulas escolares.

La GLSEN publicó este año una guía titulada “Preparados, Listos, ¡Respeta!” que se centra precisamente en directrices especialmente dirigidas para profesores, pero también para padres, para crear un entorno seguro en los colegios para que todos los alumnos se puedan desarrollar sin trabas emocionalmente. También incluye tips para evitar que un alumno que haya abusado física o emocionalmente de un compañero en clase por su orientación sexual, lo vuelva a hacer, y recomendaciones sobre como se deben tratar estos casos.

La principal indicación que da la guía para ello, es que se debe intentar quitar todas las connotaciones negativas a la palabra “gay” tanto en las aulas como en casa. Un estudio de la organización revela que el 45% de los alumnos de las escuelas elementales y el 49% de los profesores utilizan esta palabra consciente o inconscientemente de manera negativa, en expresiones como “eso es muy gay”.

Una vez que el abuso se ha producido, la GLSEN recomienda a los padres y los profesores que no utilicen la clásica estrategia de reunir a los dos alumnos para que “hagan las paces”. El abuso crea un desequilibrio de poder que hace que esta estrategia no funcione y además puede incluso volver a traumatizar al alumno que fue abusado. En su lugar, recomiendan los expertos que confeccionaron la guía, se debe fomentar que el abusador – después de tener una conversación con él sobre porqué lo que ha hecho está mal- haga cosas positivas que tengan significado para el alumno abusado, como pueda ser el mero hecho de compartir su sándwich con él de propia voluntad.

Es importante asimismo tener en cuenta que muchas veces los abusadores necesitan ayuda para darse cuenta de lo que han hecho y tomar responsabilidad por ello. Pueden tener dificultades para desarrollar empatía, para tomar perspectiva o para encontrar maneras eficaces de reparar el daño producido. Si los padres no son capaces de transmitir esto, pueden necesitar de sesiones individuales con expertos que les ayuden a canalizar su fuerza en comportamientos apropiados socialmente.

“Queremos instaurar un sentido de la responsabilidad entre los estudiantes para que tengan muy presente que las ofensas verbales, los abusos o el acoso no tienen sitio en la escuela o en las comunidades”, declaró Eliza Byard, directora ejecutiva de GLSEN.