Yolanda Sánchez: La penúltima amazona boricua

No recuerdo exactamente cuando conocí a Yolanda Sánchez, la legendaria activista, educadora y trabajadora social puertorriqueña que falleció el lunes. Creo que sería por los años 70. Tampoco recuerdo la última vez que la vi. Quizás hace un año en el Festival de la 116 ó en una reunión sobre el Centro Julia de Burgos, o en algún otro evento en El Barrio. Ella siempre estaba y estará por todos lados.

Lo que sí recuerdo es que hace unas cuatro décadas trabajé de voluntaria en su campaña electoral para ocupar el escaño que tenía en el Concejo Municipal el Padre Louis Gigante, un controvertido activista en el área de viviendas quien era además un sacerdote católico italoamericano.

En una reunión de estrategia alguien sugirió usar “Kick the habit: Vote for Yolanda” como lema para la campaña. A mí me encantó el humor del doble sentido de la frase, ya que esta significa “dejar un mal hábito o vicio” y al mismo tiempo, “darle una patada a la sotana”. Insistí en que se usara, pero Yolanda se negó, no sé exactamente si era porque pensaba que no era digno de su campaña o por temor a las supuestas conexiones del Padre Gigante con la mafia.

Algunos comentan que con la partida de Yolanda Sánchez se cierra un ciclo generacional de activistas puertorriqueños que en las palabras de Angelo Falcón, presidente del National Institute of Latino Policy “cambiaron el mundo”.

Desde que llegué a Nueva York en 1961 tuve la suerte de conocer a muchas de las líderes y pioneras y valientes mujeres boricuas que fueron las madres fundadoras de instituciones que han sido alma y sostén de la comunidad puertorriqueña en Nueva York.

Antonia Pantoja, Evelina Antonetty, Josephine Nieves, María Canino, Hilda Hidalgo, Alice Cardona, Miriam Colón y muchas más no sólo inspiraron a muchos jóvenes boricuas si no que también le abrieron puertas. Aunque sólo soy boricua de corazón y no de nacimiento, de ellas aprendí a amar la isla de sus ancestros como si fuera la mía. De ellas aprendí, con su ejemplo, de lo duro que hay que trabajar para alcanzar un grado de justicia social, ya que ni el gobierno ni las fundaciones, ni las organizaciones filantrópicas dan nada si no lo exiges.

Los años pasan y nos vamos poniendo viejas, pero todavía quedan algunas amazonas boricuas de esa generación con flechas en sus aljabas. Yolanda estuvo disparando hasta el último momento. En diciembre apuntó hacia las organizaciones filantrópicas que, en su mayor parte, ignoran a la comunidad latina.

Una celebración de la vida y obra de Yolanda se llevará a cabo el miércoles 20 de junio a las 6 p.m. en el salón comunal de Casabe Houses, 150 Este de la Calle 121, cerca de la avenida Lexington en su querido El Barrio.

Esa será una buena oportunidad de decirle a la penúltima amazona boricua, “Gracias Yolanda, por todo lo que hiciste” y recordar y agradecer a las otras que también partieron y las que aún quedan y darle ánimos a las más jóvenes que deben tomar las riendas.