Contra la doble amenaza del VIH y la hepatitis C

El martes 27 de junio de 2012, se observó en todo el país el Día Nacional de la Prueba del VIH. Y como viene sucediendo desde 2005, ese día comenzó también una campaña por parte de organizaciones y dirigentes latinos para crear en nuestra comunidad conciencia sobre la epidemia del VIH/SIDA e, igualmente importante, para que todos los hispanos e hispanas que no lo hayan hecho se realicen el examen que detecta la presencia -o la ausencia, en la mayoría de los casos- del virus de inmunodeficiencia humana, o VIH, que, de no tomarse las debidas precauciones, suele causar el SIDA.

De esta manera, hoy, mañana, pasado mañana y el sábado 30 sirven de prólogo al Mes Latino para Hacerse la Prueba del VIH, que tiene lugar desde hace siete años en julio.

“Este es un mes en el que se llevan a cabo en toda la Ciudad de Nueva York diversos eventos en los que se ofrece la prueba del VIH en forma gratuita, además de información sobre la prevención y el tratamiento de la infección”, explica Ana Orozco, que coordina las labores referidas al Mes Latino en la Comisión Latina sobre el SIDA, que forma parte de la Hispanic Federation.

“Otro de los objetivos del Mes”, añade Jessica Guzmán, Directora de Programas de la Hispanic Federation. “es eliminar en nuestra comunidad el estigma que se asocia con el SIDA y la prueba del VIH y de poner de relieve la gravedad de la prevalencia del VIH/SIDA entre los latinos y latinas”.

Pero en lugar de concentrarse exclusivamente en la prueba del VIH como ocurría en el pasado, en las actividades del Mes de este año se dedicará también especial atención a la detección de las infecciones de transmisión sexual y de la hepatitis C.

“La combinación de VIH y hepatitis C es muy peligrosa, porque puede desembocar en el SIDA”, explica Ana Orozco. “Es que si una persona tiene el VIH, puede vivir con esa infección si toma los medicamentos adecuados, y de esa manera prevenir el SIDA. Pero si además del virus de inmunodeficiencia humana la persona tiene hepatitis C, la combinación de ambas es equivalente a tener SIDA”.

Además de las ventajas evidentes de saber si uno o una tiene una enfermedad de transmisión sexual, para algunos sectores de la población latina resulta especialmente importante hacerse tanto la prueba del VIH como la de la hepatitis C. Por ejemplo, las personas que comparten agujas para inyectarse, ya que esas personas tienen muchas probabilidades de tener tanto el VIH como la hepatitis C.

Aunque por lo general se da por sentado que quienes comparten agujas con otros son adictos a las drogas ilícitas, Ana Orozco explica que no es necesariamente así. “Aparte de las personas que se inyectan drogas”, señala, “hay otras personas que comparten agujas, como las personas transgénero, que se inyectan hormonas y que, en algunos casos, usan los mismas agujas con sus amigos, porque es más barato. Por supuesto, también es muy peligroso”.

Según las estadísticas más recientes, los hispanos, que constituimos un 15% de la población total de EEUU, representamos más del 18% de los nuevos casos de VIH/SIDA. Aprovechemos esta oportunidad que nos ofrece el Mes Latino para Hacerse la prueba del VIH para hacer retroceder a ese flagelo y a las amenazas añadidas de las infecciones de transmisión sexual y la hepatitis C. Para informarse más sobre la campaña, visite el sitio Web http://www.latinohivtesting.org.

Otro número muy importante es el de la Línea de Información sobre el SIDA, que es el 1-800-233-7432.

¡Celebren con nosotros el vigésimo segundo aniversario de la Hispanic Federation! ¡Y hasta la próxima columna!