Panteón: música y política

La banda mexicana se presentará en Queens el próximo 22 de julio

Nueva York – Panteón Rococó sí que sabe hacer ruido, y no le teme a las normas sociales ni a las presiones de la censura que el gobierno en México trata de imponer.

“Pensaba que la juventud estaba un poco estancada. Los veía un poco adormecidos, pero en recientes semanas me sorprendí de ver una vuelta a esta revolución juvenil que salió a las calles para pedir justicia social”, dice el saxofonista del grupo, Missael Oseguera, quien habló vía telefónica mientras se dirigía a la ciudad de San Diego, donde los nueve integrantes se encuentran como parte de una gira por Estados Unidos.

La polémica y política banda estará presentándose en Nueva York el 22 de julio, en el centro nocturno “La Boom” en Queens, junto a “El Gran Silencio” y “Malafacha”.

Panteón Rococó lleva en su haber 17 discos y su prolífica carrera los ha catapultado a la cima del éxito en poco más de una década. Su internacionalización se produjo gracias a su posición sobre temas sociales y su mensaje radical por una sociedad más equitativa. .

“Sobre la reciente elección de Peña Nieto, que te puedo decir, es un mugrero. Para mí no fue una sorpresa, sabía que iba a pasar. Pero los ‘sin memoria’ votaron por este candidato. Hay que seguir en la lucha, seguir levantándose, usar los medios sociales para movilizar a los jóvenes que quieren ser escuchados. Inclusive las marchas, nuestros conciertos, todo esto suma y trae una buena energía”, admite.

En cuanto a Nueva York, dice que disfruta mucho del público, no sólo porque tienen fanáticos mexicanos que vienen a sus conciertos, sino las masas que provienen de Centroamérica y otros países.

“Es un intercambio cultural muy interesante. Nos gusta mucho compartir con la escena local. Una de estas bandas es Kofre y también los Amigos Invisibles que viven allá”, asegura.

En la actualidad Panteón Rococó promociona su nuevo sencillo “Quiero Bailar Contigo” y a finales de año piensan grabar un disco nuevo. Mientras tanto, su misión es “tocar, tocar y tocar que eso es lo que nos gusta”, finaliza.