Indígenas colombianos reciben con abucheos a Santos

Reclamaron la retirada de las fuerzas de seguridad de la región.
Indígenas colombianos reciben con abucheos a Santos
Soldados patrullan las calles de Toribío,donde se han registrado enfrentamientos con guerrilleros de las FARC, Un niño murió durante una explosion.

Bogotá/EFE – Decenas de indígenas colombianos recibieron ayer con abucheos al presidente Juan Manuel Santos en una localidad del Cauca, donde le reclamaron la retirada de las fuerzas de seguridad de la región, agobiada desde la semana pasada por ataques guerrilleros y bombardeos del Ejército.

“No queremos más ejército ni más guerrilla acá”, expresó el líder indígena Carlos Andrés Alfonso desde Toribío, donde Santos fue recibido con abucheos de los indígenas que viven en medio del fuego cruzado.

La llegada del presidente colombiano a Toribío se produjo cuando aún prosigue una gran operación contra posiciones de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que llevan a cabo helicópteros militares, con bombardeos incluidos.

Alfonso explicó que la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acín) y el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) tenían previsto transmitirle su exigencia a Santos en una reunión que habían solicitado, pero que fue denegada.

A cambio, el Ejecutivo ofreció a los nativos continuar los contactos con funcionarios de rango medio, lo que no aceptaron, agregó Alfonso, uno de los consejeros de la Acín.

El líder indígena recalcó que, por mandato constitucional, los pueblos aborígenes son autónomos y tienen el derecho de ejercer el control en sus territorios.

La minoría étnica ejerce este control con la llamada Guardia Indígena, cuyos miembros llevan como arma un bastón de madera y que hace parte de un proyecto propio de vida del pueblo Paez o Nasa, que ha sido reconocido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

“Tenemos la plena legitimidad para ejercer el control territorial”, anunció el consejero de la Acín, quien advirtió de que este cuerpo de seguridad continuará con el desmonte de puestos y campamentos militares y policiales, y con la destrucción de barricadas.