Kinky alcanza la cima con ‘Sueño de la máquina’

El grupo de música alternativa asegura estar 'al tope' de su creatividad
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Kinky alcanza la cima con ‘Sueño de la máquina’
Kinky es uno de los grupos de la camada regia que ha puesto en alto la música nueva hecha en México.
Foto: fotos archivo

Martha Sarabia/la opinion

Los Ángeles – Pocos cantantes o grupos comentan haber llegado a la cima de su carrera con 12 años de trayectoria y cinco discos.

Kinky es uno, o quizás el único, de ellos.

“Hasta aquí ya, ya es el tope… Ya hicimos todo”, dijo Gil Cerezo con una gran sonrisa al ser cuestionado sobre la siguiente meta del grupo de música alternativa.

La banda originaria de Monterrey y que reside en Los Ángeles desde hace alrededor de cinco años aseguró, sin duda alguna, que realmente han llegado a la cúspide.

Esto mientras charlaban en una residencia de Hollywood Hills con La Vibra para promocionar su quinta producción musical.

A la declaración de Gil se le unieron en acuerdo, en manera de risas y caras de aprobación, sus compañeros Ulises Lozano, Carlos Chairez, Omar Góngora y César Pliego.

Pero a pesar de que el grupo considera contar con esa gran hazaña lanzarán a la venta de manera física el próximo martes Sueño de la máquina, el cual ya está disponible en formato digital.

Realizar este disco les tomó alrededor de un año de trabajo en un estudio angelino para crear lo que ellos llamaron “una amalgama de sonido fresco”.

“El nombre [del CD] nos remite mucho a esa parte retro pero futurista, ¿no?, donde se alude al fin del mundo. Y tomamos el sueño de la máquina como ese cambio inicial que se tomaba mucho en cuenta antes que era la toma de conciencia de la máquinas que daba como el giro del principio del fin. Y todo el disco va contando como una noche común y corriente termina en este sentir apocalíptico y es como la fiesta del fin del mundo”, explicó Gil sobre el origen del título del material.

El disco de 12 temas, como ‘Control’, ‘Intoxícame’ y ‘Después del after’, mantiene ese sonido fusionado del disco que ni los mismos integrantes pudieron explicar.

“Es difícil [definirlo]… es indefinido, sin límites”, comentó Omar, el baterista, recalcando que la esencia está presente desde su disco debut homónimo de 2002 hasta este nuevo.

“A lo largo de 12 años y cinco discos se fue creando un sonido y la gente se fue familiarizando con un género y ahora la gente más que un genero dice: ‘Pues es como Kinky’ o ‘es Kinky’. Y nos tocan hasta en la radio de pop”, explicó Ulises, tecladista y acordeonista, al habar sobre los retos de los inicios del grupo.

Sus canciones han sido parte de películas, comerciales de televisión y hasta en videojuegos.

“Casi siempre nuestra música va muy upbeat, muy up tempo más que nada. Tenemos ese espíritu de fiesta, de ruido, de algo intenso. Y todos los álbumes tienen ese mismo espíritu. Sin embargo este se refleja de un mundo más complejo, donde vienen pasajes abajo, a veces arriba, pero siempre con ese espíritu de fiesta”, comentó Gil.

En este disco por primera vez, decidieron darle un poco más de control al productor.

Kinky está enfocado en dar a conocer su música al seguir realizando su actividad favorita como participar en el Latin Alternative Music Conference en la Ciudad de Nueva York, con un concierto este sábado en el Central Park.

“Somos una banda que desde el principio nos fuimos forjando tocando en vivo desde clubes hasta festivales y nunca hemos dejado de tener eso en mente… La idea es tocar y salir a celebrar el disco”, aseguró Ulises y dijo que continuarán con la promoción.