Controversia en caso de mujer que mató a su hijo

Manhattan – El caso de una millonaria acusada de matar a su hijo autista de 8 años enfrentó ayer a la fiscalía y la defensa sobre cómo y quién inspecciona los dispositivos electrónicos que se requisaron a la acusada y la pérdida de evidencias.

Gigi Jordan, 52 años, se registró en febrero 2010 con su hijo Jude Michael Mirra en el lujoso hotel The Peninsula, en Manhattan y supuestamente dio una dosis letal de píldoras al niño, fracasando en su intento posterior de suicidio. La policía llegó al hotel después de que familiares les contactaran alarmados por los mensajes de Jordan sobre homicidio-suicidio, pero para entonces el niño había fallecido y la madre hablaba sin sentido.

Mientras la teoría de la fiscalía es que fue un asesinato, la defensa alega que se trató de una muerte misericordiosa. Su argumentación es que el niño estaba siendo abusado por su padre biológico y por el adoptivo y una muerte sin dolor se planteó como una acción razonable para la madre con el fin de protegerle antes de suicidarse.

El problema es que la muestra de sangre que se extrajo de Jordan y que estaba a cargo del hospital Bellevue donde se le trató no puede analizarse para saber si tomó el mismo cóctel de píldoras que dio al niño. La razón es que se desconoce su paradero y aunque se encuentre no es seguro que haya suficiente para realizar los exámenes que se requieren.

Ayer la defensa informó que el Apple ITouch requisado a la acusada estaba perdido, algo que descubrieron cuando su equipo de evidencia forense acudió el 11 de julio a la oficina de la fiscalía para fotografiar y grabar en video los dispositivos electrónicos. Ronald Kuby por la defensa calificó esa pérdida “de buena para la acusación” y pidió un informe sobre esa y otras pérdidas.

La defensa quiere que su propio experto analice y recupere, entre otras, las imágenes de la computadora de la acusada. Sin embargo la fiscalía se opone y de hacerse pone como condición que lo hagan terceros, mientras que la defensa quiere que lo hagan sus expertos.