Chávez, el generoso

El pasado mes de mayo, con bombos y platillos, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, le regaló una casa a su seguidora número 3 millones en su famosa cuenta de Twitter, @Chavezcandanga. El regalar casas a personas de bajos recursos ha sido una práctica común del presidente venezolano, pero ahora que se juega la reelección y hay una intensa campaña en su contra de parte del candidato de la oposición Henrique Capriles Radonski, la regalada de casas se transmite en vivo y directo por la televisión oficialista. Cada jueves ese acto de entrega de miles de viviendas en diferentes zonas del país se transmite en vivo por la televisión a todo el país en un programa que ha quedado con el nombre de Jueves de Vivienda. Las casas se reparten a partir de un registro nacional en el que se inscribieron entre mayo y octubre de 2011 más de 3.6 millones de familias. Según el Gobierno, el año pasado entregaron casi 150 mil viviendas y este año ya llevan más de 70 mil y prometen llegar a 200 mil. La promesa es llegar a los tres millones de viviendas regaladas durante el próximo período chavista si es que el presidente gana las elecciones y su salud le acompaña.

Los regalos del Gobierno y la promesa de más regalos no son sólo una promesa cumplida, que obviamente es consecuente con el ideario chavista del Gobierno paternal que provee para sus ciudadanos, sino que también puede interpretarse como un soborno, una compra del voto casi tan directa como la ocurrida en México con las tarjetas prepago.

El espectáculo televisado incluye declaraciones de amor al Presidente por los beneficiados (generalmente beneficiadas) y todo tipo de expresiones de adhesión al mandatario. La promesa es que si se reelige, seguirán los regalos y las prevendas, para un sector de la población, utilizando la riqueza del estado venezolano que pertenece a todos por igual.