El Diario: la presencia de un siglo

La semana pasada, Ángelo Falcón, presidente del National Institute for Latino Policy, circuló un extenso comentario sobre el pasado y futuro de este periódico, ofreciéndolo como punto de partida para una discusión sobre el rol de la prensa escrita en español. En el título cuestiona si El Diario, que cumplirá 100 años en 2013, tiene los días contados.

Yo no tengo la menor idea de si eso es cierto o no, pero espero de todo corazón que no sea así. Por un lado, no quiero perderme el fiestón del siglo. Por otro, rehúso aceptar que la comunidad latina de Nueva York permita que esto suceda. Por otro, porque me encanta escribir esta columna semanal y espero pueda seguir haciéndolo por 100 años más.

Entre las cosas que preocupan a Falcón es que ahora ImpreMedia, la compañía propietaria de ésta y varias otras publicaciones en español a lo largo y ancho del país, está en manos de una empresa extranjera que quizás no entienda a fondo la comunidad latina de Nueva York.

En una entrevista en Pura Política del canal NY1 el viernes pasado, Juan Manuel Benítez, anfitrión del programa, comentó sobre si llamar a los ahora dueños de El Diario, U. S. Hispanic Media, Inc., una subsidiaria de la compañía argentina S.A. La Nación, una empresa “extranjera” demostraba una visión parroquial de lo que es en realidad una manifestación de la globalización del mercado.

Técnicamente, S. A. La Nación, basada en Buenos Aires, es una empresa tan extranjera como cualquier otra basada en Londres o Madrid o Tombuctú, pero eso no quita que de hacer bien su trabajo no pueda triunfar y servir positivamente a la comunidad latina. El fallo sería si sólo nos ven como un “mercado” con un enorme poder adquisitivo y no como una comunidad creciente que necesita herramientas de empoderamiento político en este país.

La realidad es que con los avances de la tecnología, especialmente la radio, la televisión y el Internet, todos los periódicos impresos han estado en declive hace años. La supervivencia depende de cómo se adapten a los cambios en el área de comunicaciones.

Por ejemplo, un diario local que sirve a una comunidad latina mixta, quizás no debería malgastar cuatro o cinco de sus pocas páginas en tratar de ser un diario ‘latinoamericano” que insiste en publicar aunque sea cuatro líneas sobre una docena de países para engatusar a 500 lectores. Hoy día, desde nuestra computadora o IPhone podemos leer las noticias en publicaciones digitales de cualquier país del mundo casi en el momento en que ocurren.

Una publicación en español aquí no debe obviar el hecho de que a pesar de que los inmigrantes latinos insistimos en hablar en español, la realidad es que vivimos en Estados Unidos de Norteamérica, no en Bogotá o Quito.

Este periódico, así como los otros de la familia ImpreMedia, deben re-inventarse y convertirse en “la biblia” de los hispanos, sobre todo de los recién llegados que necesitan aprender cómo se bate el cobre en su nuevo país. Más cobertura local y nacional plus una súper edición los jueves, cargada de información sobre qué hacer ese fin de semana -cine, teatro, galerías de arte, restaurantes, clubs de baile, etc.- lo haría la guía bilingüe indispensable para todos los neoyorquinos que disfrutan de nuestra cultura, además de ser un magneto para anuncios.

¿Y usted qué piensa? Despierte. Dese un pellizco. Escríbanos y comparta sus ideas.

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