Llegó el Morocho

Rafa y Miguel Samanez dan una probadita de la comida peruana desde su carrito
Llegó el Morocho
Los Samanez han conquistado a los locales de Nueva York y turistas con la comida peruana. Se destacan por la fusión de platos peruanos y americanos.

Nueva York – Los carritos de comida o “food trucks” que se encuentran en las calles de nuestra ciudad ofrecen a los neoyorquinos una probadita de cada rincón del mundo. A este festival de sabores se le unió recientemente la cocina peruana, con la apertura de “Morocho”, de los hermanos Rafa y Miguel Samanez.

Ubicado en el lado sur de Union Square, Morocho se destaca por la fusión de comida peruana, con platos como el ají de gallina y el lomo saltado, con la comida americana, representada por la popular hamburguesa, a la que Miguel, chef de Morocho, le añade salsa criolla y plátano frito para crear la combinación de sabores.

El carrito además ofrece platos como el anticucho o pinchos, hechos de pollo o ternera, y el choclo o maíz peruano. También tiene algunas comidas vegetarianas y, un poco hacia lo mexicano, vende carnitas pero siempre con un toque de ají amarillo, el chile más conocido en Perú.

“Yo siempre trato de hacer que la gente coma lo peruano”, comenta Miguel, de 33 años.

La combinación de cocinas es un reflejo de la fusión de culturas que los hermanos han experimentado. De padres peruanos, Miguel y su hermano Rafa nacieron en Brasil. Luego de vivir tanto allí como en Perú, su familia decidió mudarse a Estados Unidos en 1989.

Miguel estudió en la Academia Culinaria de California, y cocina profesionalmente desde 2005. Durante su trayectoria ha trabajado en varios restaurantes, como el prestigioso La Mar de San Francisco. Por su parte, Rafa, de 34, estudió leyes pero siempre pensaba en tener su propio negocio. Fue así que los hermanos decidieron asociarse y desde mediados de abril Morocho -que significa nativo en Perú- se ha convertido en el primer “food truck” peruano en la ciudad.

“La recepción ha sido positiva”, dijo Miguel. “A la gente parece gustarle mucho”.

El próximo paso de los hermanos es abrir un restaurante, con un concepto que Miguel describe como “comida más fina”.

“Será una mezcla de lo que he aprendido en la distintas cocinas en donde he trabajado”, dijo.