Una comunidad en transición

Evolución de la presencia económica, social y política de los peruanos en el área triestatal

Muchos de los pioneros de la inmigración peruana en el noreste de los Estados Unidos llegaron aquí siguiendo la ruta de la seda… en este caso no la del Lejano Oriente sino la de las numerosas fábricas que en Paterson, Nueva Jersey, en los años 50 y 60 acogían con beneplácito a los grupos de peruanos recién llegados con valiosos conocimientos y destrezas en el campo de la elaboración de tejidos de seda y de textiles en general.

Y como ocurre una y otra vez con las oleadas de inmigración, estos pioneros fueron convenciendo a familiares y amigos a que se mudaran a Paterson y zonas aledañas, hasta el punto que surgió una comunidad peruana tan considerable que se empezó a denominar a la ciudad “la patria portátil de los peruanos” y el Consulado Peruano abrió allí una segunda sede.

Desde entonces, las cosas han cambiado mucho, según nos cuentan los líderes cívicos y comunitarios, los funcionarios elegidos y los periodistas de nacionalidad peruana con quienes hemos conversado en días recientes. Por una parte, si bien la presencia en Paterson de peruanos de primera, segunda y tercera generación sigue siendo muy abundante, a raíz de la pérdida de empleos en el sector textil y su traslado a países con mano de obra más barata, se ha producido un cambio notable: muchos hijos y nietos del núcleo inicial así como muchos peruanos llegados después han pasado a engrosar otros sectores económicos, en general el sector de servicios y de manera especial el de restaurantes, ya que la riquísima gastronomía peruana es cada vez más reconocida a nivel internacional.

Por otra parte, se ha presentado una expansión territorial, con nutridas colonias peruanas en Harrison, Elizabeth, Kearny, Union City, West New York, Port Chester y otros sitios del área triestatal, con su correspondiente representatividad política: el congresista Jim Himes, del Cuarto Distrito de Connecticut, nacido en Lima de padres norteamericanos, los concejales Jesús Huaranga y Víctor Villalta en Harrison, Nueva Jersey; Luis Marino, concejal en Port Chester, condado de Westchester, Nueva York, quien ha llegado a ser también integrante del Board of Trustees; y Omar Rodríguez, quien hasta hace poco fue concejal y presidente del Concejo Municipal de Saddle Brook, Nueva Jersey.

Curiosamente, esta representatividad política no se ha extendido a Paterson, la antigua “patria portátil”, el lugar de llegada de los pioneros, donde no se ha logrado elegir a un solo concejal de ascendencia peruana. Casi todos los líderes y activistas peruanos en Nueva Jersey están de acuerdo a que esto se debe a falta de organización, falta de unidad y falta de una estrategia más efectiva, como ha sido el caso de la colonia dominicana que cuenta con varios concejales. El concejal Huaranga es enfático al señalar lo que ocurre: “El liderazgo no se gana de la noche a la mañana; la comunidad a veces se divide, como ha ocurido en Paterson, y a veces se han presentado hasta tres peruanos por un mismo distrito para el mismo cargo”.

Sin embargo, a la hora de llegar a conclusiones es preciso resaltar que la notable influencia de la comunidad peruana en nuestra zona no se limita ni mucho menos a los cargos políticos y electivos y ha encontrado amplia expresión en organizaciones tan claves como la Mesa Redonda Peruana Americana, presidida por el doctor Daniel Jara, y el multitudinario Desfile Peruano Americano, que en la actualidad dirige el doctor Carlos Tello. Está claro: los peruanos siguen y seguirán presentes en la política, las decisiones y la actividad comunitaria en el área triestatal.