Golpe a drogas sintéticas en EEUU

Autoridades han efectuado casi un centenar de arrestos en 109 ciudades del país.
Golpe a drogas sintéticas en EEUU
Las drogas sintéticas aparecen en muchas presentaciones.
Foto: AP

WASHINGTON, D.C.- Son la nueva moda entre los jóvenes. Drogas sintéticas, algunas de ellas ilegales en Estados Unidos, pero que son vendidas bajo categorías como sales de baño, incienso o comida para plantas. Ayer, el gobierno informó los resultados del primer operativo nacional, para desbaratar redes de distribución y venta en 109 ciudades del país. Los Ángeles concentró uno de los mayores despliegues de seguridad.

La Oficina de Control de Drogas (DEA) dio a conocer el operativo “Log Jam”, donde 91 individuos fueron arrestados y se incautaron 4.8 millones de paquetes de drogas sintéticas y 13.6 millones de productos para manufacturarlas. Todo valuado en $36 millones.

Actualmente, drogas como la marihuana sintética (K2, Spice) y substancias como las benzoyletanamina (conocida como Cathinone), son vendidas bajo atractivos nombres comerciales como “Ivory Wave”, “Purple Wave” o “Vanilla Sky”.

Particularmente los Cathinones sintéticos, están en el mercado bajo categorías como sales de baño o comida para plantas.

Entre los efectos de ambos productos, figuran las alucinaciones, psicosis, desorientación y paranoia. Aún se desconoce los efectos que puedan tener a largo plazo en sus consumidores.

“Los involucrados no son nada más, ni nada menos, que traficantes de drogas”, dijo la administradora de la DEA, Michele Leonhart.

“Algunas son vendidas en tiendas de especialidad, otras en estaciones de gasolina y por Internet. En cortos años, hemos visto cómo estas drogas, se han convertido en una amenaza emergente”, dijo James Chaparro, subdirector de la rama de investigaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

Las substancias provienen en su mayoría de China y el Sudeste de Asia, pero en Estados Unidos, han encontrado un mercado abierto para su diseño, distribución y venta. El nivel de consumo se ha disparado en el último tiempo, sobre todo en la población joven.

Según cifras del gobierno, en 2010, los centros nacionales de envenenamiento respondieron a 3,200 llamadas asociadas a Spice y sales de baño. En 2011, la cifra llevó a 13,000. 60% de los casos involucró a personas menores de 25 años.

Actualmente, existe gran confusión respecto a la legalidad de este tipo de substancias. La DEA ha prohibido temporalmente 26 de los químicos usados para producir drogas sintéticas.

El Presidente Barack Obama promulgó este mes, una nueva ley que prohíbe la venta, producción y posesión de varios de los químicos que componen las drogas sintéticas. Sin embargo, expertos insisten en que esto, es sólo la punta del iceberg y que existen centenares de químicos en circulación, que no están regulados.

Los Ángeles fue una de las ciudades donde se desplegó el operativo Log Jam, en conjunto con urbes de alta concentración hispana como Houston, Denver, Brooklyn, entre otras.

Oficiales de la DEA comentaron a La Opinión, que comparándola en escala con otras zonas, la ciudad constituyó la operación de mayor envergadura.

El puerto de Los Ángeles ha sido identificado como uno de los mayores puntos de entrada de drogas sintéticas. Chaparro aseguró que las investigaciones en el área, así como en otras partes del país, aún están abiertas, lo que incluso podría conducir a nuevos arrestos. Las agencias de gobierno no entregaron más detalles, respecto al despliegue de seguridad ni los operativos locales.

Respecto al perfil de las personas que ya han sido arrestadas, Leonhart aseguró a La Opinión, que los involucrados en la distribución y venta, no pertenecen a bandas del crimen organizado, ni a pandillas de alto perfil.

“Son personas que acumulan un considerable récord de delitos asociados con trasiego de cocaína y estupefacientes, pero también hemos encontrado personas involucradas y establecidas, en el negocio de las drogas”, aseguró.

Muchos de los casos serán procesados a través de leyes estatales. Bajo la ley federal, un individuo que participó en la manufactura y comercio de drogas sintéticas, puede enfrentar hasta 20 años en prisión, además de multas.