Hacia el final del VIH

Crece la esperanza en la conferencia AIDS 2012 de eliminar la enfermedad.

Con el reto de “terminar con la epidemia del sida que lleva con nosotros más de 30 años” la 19 conferencia internacional (AIDS 2012) reunida en Washington se comprometió a eliminarla para siempre.

“El objetivo es conseguir una generación libre de sida y, aunque suene ambicioso, es posible gracias al conocimiento y los tratamientos con los que contamos en la actualidad”, dijo la secretaria de Estado, Hillary Clinton, alentada por las increíbles historias de un reducido grupo de personas que fueron capaces de superar la enfermedad

El caso más extraordinario de aparente curación se ha visto en un estadounidense de 47 años, Timothy Ray Brown, también conocido como el “paciente de Berlín”, quien era VIH-positivo y desarrolló leucemia.

Brown necesitaba una serie de complejas intervenciones médicas, incluyendo radiación corporal total y dos trasplantes de médula ósea. Cinco años después Timothy Ray sigue sin terapia antirretroviral y no ha tenido un rebote viral

El doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), cree que este objetivo podrá alcanzarse implementando cuatro factores clave en una estrategia global:

1) Expandiendo la cobertura del tratamiento. Los tratamientos antirretrovirales han mejorado sustancialmente la salud y la supervivencia de los individuos contagiados con VIH.

“El desafío es encontrar los recursos y desarrollar la infraestructura para ofrecer la terapia antirretroviral a los ocho millones de personas con VIH que necesitan estos fármacos pero no los están recibiendo”, señala.

2) Lograr que más gente se someta a la prueba de detección. Aunque hoy es posible obtener los resultados de un análisis de VIH rápidamente, millones de personas en el mundo están contagiadas con el virus sin saberlo. En Estados Unidos se calcula que 1.2 millones de personas son VIH positivas, pero 20% de éstas no lo saben.

3) Mejorar los programas de prevención. Estos programas deben incluir estrategias para reducir la transmisión del VIH de madre a hijo.

La terapia antirretroviral puede bloquear la transmisión del VIH de madre a su bebé. Gracias a los avances en los programas de cuidado prenatal en los países desarrollados, sólo uno de cada 1,000 bebes contraen el virus de sus madres al nacer.

Pero en los países de bajos y medianos ingresos, se calcula que de las 1.5 millones de mujeres VIH positivas, más del 40% no recibe fármacos antirretrovirales.

Asimismo, dicen los expertos, es necesario establecer programas preventivos para reducir la infección del VIH entre usuarios de drogas, que es la población donde la infección está incrementándose más rápidamente.

4) La creación de una vacuna. “Una vacuna segura, efectiva, y de protección duradera sería un enorme impulso para los esfuerzos de prevención del VIH” afirma el científico. “De la misma forma como las vacunas de otras enfermedades como la de viruela, polio y sarampión han reducido enormemente o eliminado la carga de esas infecciones”.

Los resultados hasta ahora, agrega, “sugieren que una vacuna de VIH es factible”.

“Si estas herramientas se hacen ampliamente disponibles para quienes las necesitan, una generación libre de sida puede ser posible”.

Y aunque sin duda se han logrado avances extraordinarios en el combate de la enfermedad, todavía viven en el mundo 34 millones de personas con VIH y todavía mueren 1.8 millones de personas a causa de ésta.

La comunidad latina en Estados Unidos se ha visto particularmente afectada por la epidemia del VIH/SIDA por factores que incluyen ignorancia sobre la enfermedad, falta de información, pobreza, desempleo, limitación del idioma y barreras culturales.

De estos, el aspecto económico es tal vez el desafío más profundo, pero también hay aspectos culturales difíciles de vencer. El estigma que rodea la enfermedad es todavía muy alto en la comunidad latina y eso genera la situación conocida como “retraso de prueba”, en la que el individuo espera demasiado tiempo antes de someterse al examen de VIH.

Eso quiere decir que una persona puede ser portadora del virus por hasta diez años sin mostrar síntomas, infectando a más gente y empeorando su salud hasta que le queda más difícil sobrevivir a pesar de los medicamentos

En Estados Unidos se calcula que 1.2 millones de personas son VIH positivas, pero 20% de éstas no lo saben. Aunque hoy es posible obtener los resultados de un análisis de VIH rápidamente,

En Washington,la Clínica del Pueblo de Alicia Wilson, creó un exitoso proyecto de orientación que llaman “El Navegador” para ayudar a los que han sido diagnosticados con VIH sobre cómo acceder a médicos, fármacos y otros programas de asistencia.

“Cuando la gente acepta su estatus puede hacer cambios: iniciar un tratamiento, conocer herramientas, entender su comportamiento. De ahí pueden hacer muchas cosas para disminuir su riesgo y el riesgo de los otros”, aseguró la trabajadora de la salud.