Deplorable salud de los jornaleros

Falta de acceso a servicios médicos agrava la situación de estos trabajadores
Deplorable salud de los jornaleros
El estudio reveló que un alto porcentaje enfrenta serios problemas de depresión y enfermedades crónicas.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Las injustas condiciones laborales y sociales que enfrentan los jornaleros en este país, llegan a afectar críticamente no solo su salud física, sino también la mental. Prueba de ello son los datos revelados esta semana por un estudio realizado por el Departmento de Medicina Familiar de Harbor-UCLA.

En el reporte se encontró que casi un 25 por ciento de ellos sufre de enfermedades crónicas, como la hipertensión y que un 17 por ciento de estos aceptó sufrir de depresión, un promedio mayor al nivel nacional entre los adultos que es del 9.5 por ciento.

De acuerdo con el estudio realizado entre más de 300 jornaleros que trabajan en el sur de la bahía de Los Ángeles, incluyendo las ciudades de Wilmington, Gardena y Long Beach, entre otras, cerca de un 75 por ciento de estos trabajadores no cuenta con ningún tipo de acceso al cuidado de su salud.

Andrés Martínez, jornalero por más de 20 años, ha vivido en carne propia el hecho de no poder visitar un doctor cuando tiene un accidente de trabajo, mucho menos un dentista o un terapeuta cuando se siente deprimido.

“El acceso a atención médica es nulo. Para empezar, hay algunos lugares como en San Diego, donde no te atienden, pero además, hay un 99 por ciento de probabilidades de que en la misma clínica llamen a las autoridades para que te deporten”, compartió Martínez, uno de los 120,000 jornaleros que en promedio salen todos los días a una esquina a buscar por lo menos unas horas de empleo.

“En San Fernando no pasa eso, pero si tienes que esperar mínimo unas 15 horas para que te atiendan, No importa si es emergencia o tienes un hueso quebrado”, aseguró el hombre, originario de Tijuana, México. “El problema es que como saben que uno no tiene seguro médico, pues ni te atienden”.

“Esta inhumana situación es algo que todos sabemos, solo que ahora se le ponen números, pero es lo que ha venido pasado desde hace décadas”, dijo Pablo Alvarado, presidente de la Red Nacional de Organizaciones de Jornaleros (NDLON por sus siglas en inglés).

“Es muy triste ver cómo personas que conocí hace 20 años, ahora los veo en una condición de salud mala, con enfermedades como la diabetes, y siguen sin ningún tipo de acceso a cuidado médico, después de haber dejado la vida trabajando para mucha gente”, expresó Alvarado y sostuvo que “el bienestar de estas personas es un asunto de salud pública que afecta a toda la comunidad”.

Con esa misma perspectiva, el Dr. Gilberto Granados, director del estudio y de la Feria de Salud y Simposio Gardena 2012, dijo que”el acceso a los beneficios de la salud pública es un derecho humano y es algo que estos trabajadores y todos los inmigrantes indocumentados deberían recibir”.

“El propósito de este estudio fue averiguar cómo es que este grupo vulnerable de la comunidad puede participar en las opciones de acceso a la salud con el Affordable Care Act” , señaló Granados.

Este también reveló que un 60 por ciento de ellos compartió no recibir pago por su trabajo.

“La mayoría de los contratistas hacen lo que sea por no pagarte lo justo. Por ejemplo si te tomas un descanso o tiempo para almorzar, te descuentan medio día”, contó Martínez , quien además dijo que la inseguridad de saber si tendrás o no por lo menos tres horas de trabajo al día, cada día, es moralmente desgastante.

“A veces se te acaba el ánimo, las ganas de seguir adelante”, expresó el jornalero. “Trato de no deprimirme y mucho menos de enfermarme porque no tendría cómo curarme”, sostuvo.

Esa misma situación desafortunadamente, se repite en las decenas de jornaleros que diariamente acuden al centro de jornaleros de Wilmington, operado por la organización IDEPSCA.

“Hay una gran necesidad de ayuda para estas personas. Aquí recibimos donaciones básicas desde azúcar, agua y algunos alimentos, porque ahí comienza todo. Su alimentación es muy pobre y por lo tanto su salud”, indicó Nancy Torres, directora del centro.

“La única opción para ser atendidos son las ferias comunitarias de salud , pero desafortunadamente cada vez son más escasas”, afirmó.