Vida de ‘grafitero’

Vida de ‘grafitero’
Angel Ortiz, de 45 años, un artista de pinturas de spray que desde los años 80s ha popularizado sus marcas LA II y LA Roc, por toda la ciudad.
Foto: AP

Manhattan/AP – Por décadas Angel Ortiz, de 45 años, ha sido conocido en el Lower East Side de Manhattan como LA II. La traumática pérdida de su novia lo sacó de un hiato de 14 años en los que no hizo graffitis. Desde entonces, ha sido capturado tres veces pintando su marca en propiedad privada, las tres mientras paseaba al perro de un amigo.

“Donde el perro se paraba a orinar yo escribía mi nombre”, dijo Ortiz. “Las calles eran como mi lienzo”.

Cuando un par de policías olieron la pintura fresca y pescaron a Ortiz, le preguntaron si no estaba ya muy viejo para estar haciendo graffitis. Pero incluso ahora, Ortiz mantiene una lata de pintura o marcador en su bolsillo para satisfacer esa incesante ansia de marcar buzones del correo, señales e hidrantes de incendios.

Recientemente, cumplió 41 de 50 días de sentencia en Rikers Island tras haber sido atrapado en 2011 pintando su marca, en una valla en marzo.

Ortiz a menudo recuerda esos días dorados en los 80, cuando el graffiti se convirtió en el punto focal del mundo del arte de contracultura y coincidía en fiestas con Madonna o Andy Warhol.

Todavía vive en el barrio donde un joven desertor de la escuela de arte, Keith Haring, se le apareció en su umbral con los jeans rotos y anteojos preguntándole sobre su estilo. Haring murió en 1990 y sus trabajos artísticos que emulan graffities han sido consagrados en grandes museos.

Ortiz ahora pasa sus días pintando, vendiendo su obra de puerta en puerta a galerías y compradores. Nunca llegó a alcanzar la fama de algunos de sus colegas, y el apetito por el arte del graffiti ha menguado en el mundo del arte estadounidense.

Ortiz dice que rara vez recibe crédito por sus colaboraciones pese a que su sello LA Roc aparece en numerosas de las piezas de Haring.