Plan impositivo de Romney

La reducción de impuestos propuesta por Mitt Romney conducirá a un desequilibrio fiscal. El recorte que propone para quienes ganan más es tan grande que para poder balancear el impacto negativo en el déficit más de 90% de los contribuyentes verá un aumento en los gravámenes.

Esta es la conclusión de un estudio bipartidista del Tax Policy Center que analizó el plan impositivo del virtual candidato republicano a la presidencia que, a grandes rasgos, extiende los recortes impositivos de la administración pasada, elimina el gravamen al ingreso producto de inversiones y el impuesto a la herencia entre otros. Al mismo tiempo, el plan espera cubrir la reducción de ingresos federales que esto causará, cerca de 360,000 millones para 2015, cerrando beneficios impositivos y con una vaga bonanza económica creará la reducción de impuestos.

El estudio mostró que para cubrir el vacío de ingresos es insuficiente cerrar los beneficios impositivos que son utilizados por los más pudientes. En realidad, habría que eliminar el 72% de todas las deducciones impositivas individuales, la mayoría de las cuales hoy ayudan al bolsillo de la clase media para abajo. El efecto neto, según el reporte, es aumento de 4.1% en los ingresos mayores a un millón de dólares y una reducción de 1.2% para los menores a 200 mil dólares anuales.

La gente de Romney rechazó el estudio diciendo que era una “burla” y que tenía un origen partidista, olvidando que hace no mucho tiempo atrás, alabó a los mismos centros de estudios que hoy critica cuando éstos realizaron un estudio devastador sobre la propuesta del exrival de Romney, Rick Perry.

Claro, durante la primaria republicana surgieron propuestas disparatadas sobre impuestos como el 9-9-9 de uno de los precandidatos. Ahora las ideas de Romney reciben un mayor escrutinio que antes y este es el resultado.

Lo que más molestó a la campaña de Romney es que el análisis no haya tomado en cuenta la supuesta revitalización económica de la reducción de impuestos. En la propuesta de Romney este beneficio es un voto de fe que no esta muy explicado, ya que no hay ningún asidero real a esta teoría que una visión tan mitológica como irreal del pasado.

Creemos que en esto, como en el tema personal de sus impuestos, la respuesta adecuada de Romney es demostrar que él tiene razón y que los críticos están equivocados, en vez de solo acusarlos de estar en su contra.