NO terminan de sufrir

A 11 años, siguen surgiendo personas enfermas por los atentados terroristas del 9/11

NO terminan  de sufrir
Muchas personas fueron afectadas por el polvo casusado por el derrumbe de las Torres Gemelas.
Foto: archivo

Nueva York – Han pasado 11 años, pero Alicia Rivera recuerda como si fuese ayer, el momento en que la primera de las dos Torres Gemelas se desplomó frente a sus ojos ese fatídico 11 de septiembre de 2001. Sin embargo, se le hace difícil hablar de ello.

Al momento de ocurrir los atentados terroristas contra el World Trade Center, Rivera trabajaba frente al complejo, en el edificio del Deutsche Bank, y aunque logró salir a tiempo del área, no escapó a la nube de polvo y escombros que dejó el derrumbe de las gemelas y que la cubrió por completo.

“Cuando el avión golpeó la segunda torre fuimos evacuados de nuestro edificio y al ir cerca del parque la torre se cayó. Yo estuve cubierta de escombros todo el día hasta la noche. No podía regresar a mi casa porque vivo en Staten Island”, recuerda Rivera.

Con el tiempo la hispana pudo regresar a su trabajo y a su vida normal, pero al pasar los años fue desarrollando una serie de síntomas y problemas de salud relacionados a los atentados del 9/11.

“Me da mucha congestión en el pecho. Son como síntomas de alergias pero muy severos. Me duelen los oídos y la garganta. La congestión hace imposible poder dormir y a veces me levanto casi ahogada con toda la flema que se me acumula en la garganta”, cuenta la paciente hispana.

“Tengo mucho dolor de estómago y eso no me permite ingerir ciertos alimentos y me da reflujo ácido, algo de lo cual nunca había sufrido. También me dan dolores de cabeza”, agrega la mujer de 45 años que está casada y tiene tres hijos.

Como Rivera son muchos los neoyorquinos que en la actualidad siguen sufriendo las secuelas que dejaron los ataques. Sin embargo, un gran número de ellos no ha buscado ayuda médica aún porque no tienen recursos o porque no conocen que existen diferentes programas destinados a asistir a los enfermos del 9/11.

Uno de esos programas es el Centro de Salud Ambiental del World Trade Center (World Trade Center Environmental Health Center), que desde el 2005 atiende a cerca de 6,500 pacientes con problemas de salud física y mental relacionados al 9/11. Se trata de uno de tres centros médicos en la ciudad dedicados sólo a atender a miembros de la comunidad impactados por los ataques, y no a los primeros en responder a los mismos (los policías, bomberos y personal paramédico y de emergencia).

“Los problemas crónicos de salud relacionados a la exposición al polvo del 9/11 siguen ocurriendo y muchos pacientes no estaban enterados que existen esos programas”, informa la doctora Sonia Cabrera-Quezada, que trabaja en el Gouverneur Health Center, que atiende a pacientes del Lower East Side y Chinatown.

“Un gran porcentaje de personas nunca había venido porque no tomaban en cuenta su tos crónica y sus problemas de ansiedad y depresión, porque los atribuían a otras cosas, o porque no tenían los recursos para buscar ayuda”, agrega la doctora.

“Tenemos a muchas personas latinas que trabajaban haciendo limpieza o que trabajaban en restaurantes locales, en cualquier otro tipo de negocio cerca del área del WTC y en las mismas torres”, añade.

También están las personas que vivían, estudiaban o pasaban por el área en ese momento y los que quedaron atrapados debajo de los trenes cera de las Torres Gemelas y que respiraron todo ese polvo y humo por varias horas.

La doctora explica que gracias a las campañas publicitarias e informativas de la Corporación de Salud y Hospitales de la Ciudad de Nueva York (HHC), encargada de los centros del WTC, ha aumentado el número de personas que se han inscrito en el programa, incluyendo a hispanos.

Según cifras de la HHC, desde el año pasado se han inscrito 630 nuevos pacientes en el programa, incluyendo a Alicia Rivera, que lo hizo en enero pasado.

“Antes de venir a este programa tenía que prácticamente vivir a diario con los síntomas, porque no podía pagar la altas contribuciones (co-payments) al ir al doctor”, señala Rivera.

“Ahora estoy recibiendo la atención y el tratamiento médico que necesito, para sentirme mejor y no tengo que preocuparme por la parte financiera”, agrega la paciente.

Si una persona estuvo expuesta a los polvos del 9/11 y ha tenido síntomas por varios años, la doctora Cabrera-Quezada sugiere que acuda a uno de los centros de salud ambiental del WTC de inmediato para que se haga pruebas. “Es importante que la veamos para hacerle un diagnóstico de acuerdo a varios criterios y determinar por cuánto tiempo estuvo expuesta y cuándo comenzaron sus síntomas”.

La especialista explica que hay personas que antes de los atentados no tenían ningún patrón de salud, pero después desarrollaron problemas serios como bronquitis, asma y pulmonía. Además, asegura, que de las condiciones relacionadas al 9/11 la que más ha visto es la tos crónica.

“Si no han tenido el tratamiento adecuado, porque no saben que existe este programa, van a terminar en la sala de emergencia, se van a enfermar más, van a perder días de trabajo, y no va a poder cuidar a sus hijos o cuidarse a ellos mismos. Pueden hasta morir si no están bajo un tratamiento médico correcto”, concluye la doctora.

Recuerde, aunque hayan pasado 11 años, si usted trabajaba o vivía cerca del WTC y está enfermo, aún está en su derecho de recibir atención médica sin importar su condición migratoria o si no tiene seguro médico.

Los centros de de salud del WTC funcionan en los hospitales Bellevue Hospital y Gouverneur Health Center, en Manhattan y en el Elmhurst Hospital Center, en Queens. Para saber si usted es elegible para este programa puede llamar al 1-888-982-4748 o visitar: http://www.cdc.gov/wtc.