Elecciones en Alto Manhattan

El Alto Manhattan volverá a ser punto focal de elecciones en las primarias del 13 de septiembre, con dos competidas contiendas a la Asamblea y el Senado estatal.

En el distrito 72 de la Asamblea Darío Vargas, Melanie Hidalgo, Mayra Linares y Gabriela Rosa se disputan el puesto que deja Guillermo Linares, quien se postula en el Distrito 31 del Senado en contra del titular Adriano Espaillat.

Que haya cuatro candidatos en la contienda a la Asamblea, tres de ellos mujeres jóvenes, es algo de celebrar. La esperanza es que este nuevo liderazgo sea más unido y logre trabajar en colaboración –distinto a la generación de líderes que les precede.

Linares y Espaillat –dos titanes de la política dominicana– llevan años de rivalidad. Los momentos feos en la campaña saltan a relucir a medida que cobran fuerza los ataques sobre división racial por una volante que circuló el bando de Espaillat.

La historia entre ambos es larga, pero la última parte la resume bien: Espaillat fue electo al Senado en 2010, dejando el puesto en la Asamblea que ganó Linares ese mismo año. A comienzos de este año, cuando Espaillat decidió postularse para congresista en contra de Charles Rangel, Linares –un aliado de Rangel– anunció que buscaría el puesto de Espaillat en el Senado.

Mientras se disputan el puesto en el senado, Linares y Espaillat promueven paralelamente las campañas de sus preferidos al puesto vacante en la Asamblea –Linares apoya a su hija Mayra, y Espaillat a su protegida Gabriela Rosa.

El “meneo” de fichas políticas en el Alto Manhattan no es un asunto nuevo, ni único en la ciudad. Pero preocupa que los líderes latinos de esa área –abatida por alto desempleo, pobreza y desplazamiento– parecieran estar más enfocados en cuidar intereses políticos individuales, que en trabajar en conjunto para avanzar una agenda de mejoramiento para la comunidad.

Un ejemplo de ello es la delicada situación de Alianza Dominicana, una organización comunitaria que por años proveyó importantes servicios sociales a residentes del Alto Manhattan, y que ahora –tras problemas administrativos– desfallece ante los ojos de un liderazgo fracturado.

Por cansona y confusa que pueda sentirse esta larga temporada electoral en el Alto Manhattan, los electores de esos distritos deben acudir a las urnas este jueves, y votar por el candidato que les parezca mejor. Nuestra participación electoral es clave para hacernos valer como comunidad.