Lluvia de dinero en el Sur Centro

Ladrones tiraron el botín durante una larga persecución por la carretera
Lluvia de dinero en el Sur Centro
Agentes contienen a los curiosos mientras revisan la camioneta Volvo que usaron los ladrones.
Foto: AP

El vecindario de Vermont Square, en el Sur Centro de Los Ángeles, se convirtió ayer en una sucursal del manicomio cuando dos sospechosos de robar un banco y que eran perseguidos por la policía empezaron a lanzar por la ventanilla del vehículo los billetes del botín.

“Era una locura”, dijo Martin Gómez, residente del área. “Todo mundo corría tras el dinero, eran billetes de diez de veinte, hasta de uno”.

“Yo escuché una vecina que gritaba: ¡Están tirando dinero!… rápido me vine para acá, pero ya no alcancé, ya los habían agarrado”, dijo Julia López , otra residente.

Los dos ladrones que protagonizaron una de las persecusiones automovilísticas más insólitas que se hayan registrados en Los Ángeles, fueron detenidos en la esquina de las avenidas Vernon y Kansas, donde una multitud de aproximadamente 300 personas se arremolinó tratando de agarrar algo del dinero que arrojaron.

El Departamento del Sheriff de Los Ángeles informó que apenas pasadas las 10:00 de la mañana se registró un robo en una sucursal de Bank of America de Santa Clarita.

Cuatro sospechosos fueron ubicados a bordo de una camioneta Volvo SUV color negro por lo que se originó una persecución de más de 40 millas, desde Santa Clarita hasta el área de Vermont Square, en el Sur Centro de Los Ángeles.

La camioneta resultó ser robada y en el interior, según fuentes policíacas, se encontró una pistola y un cuchillo.

Durante la persecución, los policías detectaron que dos de los cuatro supuestos ladrones tuvieron la oportunidad de bajarse del vehículo en la zona de Sylmar, donde más tarde uno de ellos fue localizado y arrestado. Hasta el cierre de esta edición el otro aún se encontraba prófugo.

Cuando los otros dos tripulantes de la Volvo negra llegaron al área de Vermont Square empezaron a arrojar el dinero en las calles, lo que provocó que la gente saliera a las calles y entorpeciera la persecución.

Los nombres de los sospechosos no se dieron a conocer.

Las imágenes en vivo que transmitían los noticieros de televisión desde sus helicópteros mostraban a la Volvo negra recorrer varias calles de este vecindario desde donde arrojaban el dinero por puñados.

Aún no está claro si la decisión de los presuntos ladrones, ambos de origen afroamericano, de arrojar el dinero por las ventanas del vehículo fue para distraer a los policías y evadirlos, o como una acción planeada para ayudar a la comunidad.

La población de Vermont Square es mayoritariamente pobre de origen afroamericano y latino, y a decir de algunas personas, los sospechosos son residentes del área.

Hubo quienes los calificaron de ser héroes al estilo Robin Hood. “Si los bancos nos roban, nos quitan nuestras casas, yo les aplaudo a estos jóvenes”, dijo Tomothy Brown, de 63 años de edad.

Para Jason Davis se trató de un acto de justicia social, porque en este vecindario marginado de Los Ángeles, la gente está muy necesitada.

“Espero que alguno de mis amigos haya agarrado algo de dinero para que me preste”, comentó este joven.

Durante el tumulto que se formó en la esquina de las avenidas Vermont y Vernon, una señora se acercó al reportero para preguntar de manera misteriosa qué pasaba si alguien agarraba dinero.

Jorge Rodríguez, capitán del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), explicó que sería un delito haber tomado el dinero que arrojaron ya que representa evidencia de un delito, por lo que exhortó a la gente a regresarlo a la estación de policía más cercana.

“Es un delito porque es evidencia de un crimen, es dinero que está marcado, se sabe el número de serie y sabemos que fue robado, por eso le estamos pidiendo al público que si tomaron o encontraron dinero lo entreguen”, insistió.

Un centenar de patrullas tuvo que rodear el área para controlar a la multitud que aplaudía a los presuntos ladrones.

“Era una situación muy peligrosa, porque andaban armados, lo que estaban haciendo era su método para escapar y pusieron en peligro a la gente, se armó una locura por la cantidad de gente que intentó agarrar dinero, alguien pudo haber sido atropellado o si hubiera llegado a haber una balacera pudo haber heridos en ese intercambio de balazos”, mencionó el capitán Rodríguez.