Enseñe a sus hijos a evitar los catarros

Evite los resfriados en sus hijos pequeños enseñándoles a practicar buena higiene

Los Angeles – Hace casi un mes que la mayoría de los niños iniciaron el año escolar. Y seguramente aquellos que por primera vez ingresaron a la escuela, ya tuvieron su primer resfriado. Pero no se preocupe. Esto es común.

La razón: están en contacto con otros niños, otros virus, otros gérmenes.

Sin embargo, usted puede contrarrestar esto enseñando a sus hijos hábitos de alimentación e higiene que los mantendrán alejados de los resfriados y otras enfermedades bacterianas, particularmente en las venideras temporadas de vientos, lluvias y frío.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los niños contraen hasta ocho catarros al año y cada catarro dura un promedio de cinco a siete días.

La doctora Janeth Ceja-Martone, pediatra de las Oficinas Médicas de Kaiser Permanente en Corona, California, señala que “es muy importante que los padres de familia eduquen a sus hijos sobre la importancia de cuidar su salud y les enseñen como lograrlo”.

“Los niños, especialmente los que entran a la escuela por primera vez, serán expuestos a gérmenes a los cuales su sistema inmune jamás ha tenido que pelear”, explica la galena.

“Y esto se debe a que el sistema inmune de un niño es mucho más frágil que el de un adulto y al estar constantemente expuesto a superficies que quizás no han sido desinfectadas o a otros niños que tosen o estornudan, el contagio es casi inevitable… y, obviamente, se enferman”.

Entre las enfermedades más comunes que afectan a los escolares están las infecciones respiratorias, auditivas y gastrointestinales.

“En estas categorías, en los menores, estamos hablando del resfriado o catarro común, la gripe, las infecciones del oído, la conjuntivitis o el famoso pink eye, estreptococos o strep throat y el virus estomacal o gastroenteritis”, ahonda la citada pediatra.

Pero la mejor arma contra estas enfermedades comunes son siempre los buenos hábitos de higiene.

“Muchos niños se contagian de gérmenes en las escuelas debido a la falta de buenos hábitos de higiene personal”, apunta Ceja-Martone. “Los padres deben inculcarles el lavado constante de las manos después de sonarse la nariz, después de toser o estornudar, después de ir al baño, antes de comer y después de jugar. Y enseñarles que si no hay jabón o agua, hay que usar un desinfectante líquido que lo deben incluir en su mochila”.

También hay que enseñarles que no hay que meterse los dedos en los ojos ni en la boca o la nariz, y que no hay que compartir cosas personales, tales como vasos o utensilios para comer.

La especialista advierte en no hacer uso erróneo de los antibióticos, que deben ser recetados sólo por un médico.