Obama y Romney centran campañas en voto femenino

Tras el debate en Nueva York ambos candidatos están enfocando sus mensajes en este segmento de la población

Washington – El voto femenino se ha situado en medio del debate electoral tras centrar parte del segundo “cara a cara” entre los candidatos presidenciales Barack Obama y Mitt Romney y protagonizar ayer los últimos anuncios de campaña.

La palabra “mujeres” fue una de las más repetidas en el segundo debate que enfrentó al demócrata Obama y al republicano Romney, y derivó en momentos de tensión entre ambos.

Esa defensa de las mujeres llega en un momento en el que Romney gana terreno a Obama entre el voto femenino, que además suele decidir su voto más tarde y dar importancia a los mensajes políticos que reciben por los medios, según aseguran los analistas.

Pese al retroceso del demócrata, en la mayoría de estados Obama (52 %) mantiene distancia con Romney (43 %) entre las mujeres, pero en los estados indecisos, aquellos que determinarán el nombre del próximo presidente, están al borde del empate- 49% para Obama frente al 48% para Romney, según un sondeo de Gallup publicado ayer.

Hasta ahora, Obama ha sido visto como el candidato con mejores aptitudes para gestionar políticas de reproducción (56 %), al aventajar en 21 puntos a su rival republicano, según la encuesta de Gallup.

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Ambas campañas redoblaron ayer sus esfuerzos para atraer el voto femenino con una nueva hornada de anuncios.

El comercial de la campaña de Romney muestra a una votante que comprueba en internet si el republicano es tan contrario al aborto y a los anticonceptivos como ella piensa.

“Lo busqué y vi que Mitt Romney no se opone en absoluto a los anticonceptivos y cree que el aborto es una opción en algunos casos como violaciones o para salvar la vida de la madre”, cuenta la mujer en el anuncio.

El anuncio de Obama acusa a su rival de mostrarse “condescendiente” con las mujeres y acusa a Romney de no haber defendido “la igualdad de salarios” entre ambos sexos.

Las esposas de Romney y Obama son buenas aliadas en este asunto.

El martes se observó un presidente Obama mucho más agresivo tanto en defensa como en ataque y un retador Mitt Romney que mantuvo la presión en todo momento se enfrentaron en un foro presidencial con público en el que saltaron las chispas.

El cambio del presidente con respecto al primer debate fue notable: fue mucho más enérgico, agresivo y activo que durante el primer encuentro.

“Ese sonido que se escucha en el país es el de los demócratas exhalando aliviados”, dijo Saladin Ambar, profesor de política estaounidense y politólogo de Lehigh University. “Creo honestamente que el Presidente ganó este debate y que Romney lució horrible, como un CEO corporativo no acostumbrado a responder preguntas y con una actitud que era un poco desagradable”.

Aunque la idea de este debate era la interacción con los votantes indecisos e independientes que estaban presentes haciendo las preguntas, estos tuvieron poco protagonismo aparte de hacer preguntas: ambos candidatos se enfocaron más el uno en el otro que en ellos.

Para el profesor Robert Preuhs, politólogo del Metro State College en Denver, Colorado, el debate fue más bien un empate.

“Creo que hubo una ligera ventaja porque la expectativa era inferior por su mal desempeño en el primer debate”, dijo Preuhs. “Creo que sobre todo su base debe de haber quedado satisfecha”.

El politólogo apuntó que entre los temas que le llamaron la atención fue la discusión sobre inmigración que no había surgido hasta ahora en la contienda general y especialmente en el primer debate presidencial o el de vicepresidente.

“Creo que el Romney trató de satisfacer a su base diciendo que no habrá amnistía pero también apelar a los latinos apuntando que Obama no cumplió con sus promesas al respecto”, dijo.

El próximo debate el día 22 de octubre se dedicará enteramente a política exterior.

Con información de Pilar Marrero/La Opinión