‘Dreamer’ quiere ejercer como abogado

Indocumentado mexicano que llegó de niño a EEUU solicitará hoy su licencia

Nueva York – César Vargas es un latino recién graduado en Leyes que busca hacer historia – hoy presentará su solicitud en Nueva York para convertirse en el primer inmigrante indocumentado del país que obtiene la licencia para practicar la abogacía.

Vargas, de 28 años, llegó con sus padres a Estados Unidos procedente de México cuando tenía sólo cinco, y estudió y se graduó en la Escuela James Madison, la misma en la que lo hizo años antes el hoy senador por Nueva York, Charles Schumer.

Luego empezó a estudiar Derecho en la City University of New York (CUNY), donde también se graduó con éxito en mayo de 2011. Y, recientemente, ha aprobado el examen del Colegio de Abogados de Nueva York, el examen que determina si un candidato está cualificado para practicar la abogacía.

Ese debería ser el último paso para cualquier aspirante a letrado, pero Vargas aún debe superar la barrera de ser un inmigrante indocumentado.

“No quiero que me den un trato especial, sólo quiero lo que me merezco”, dijo Vargas. “He hecho todo lo que me han pedido. He estudiado, me he graduado, he superado todos los exámenes y nunca me he metido en problemas, por lo que no tengo un récord criminal”.

Vargas califica para Acción Diferida y su aplicación ya está en proceso de ser aceptada, pero, aunque se la concedan, no le garantizaría que obtenga la licencia de abogado.

“Es algo que no tiene precedente”, asegura. “Antes ya lo intentaron otros como yo en Florida y California y no se la concedieron. Pero yo soy optimista y creo en el progresismo del estado de Nueva York, así que me doy un 85% de probabilidades de ser el primero”.

Vargas presentará su aplicación hoy en el Committee on Character and Fitness de la Corte Suprema de Nueva York, el comité que se encargará de evaluarla y decidir si la acepta. Para preparar toda la documentación, ha contado con la ayuda legal de la organización pro derechos de los hispanos, Latino Justice.

Su caso también cuenta con el apoyo de importantes políticos, como los congresistas Nydia Velázquez y José Serrano o el senador Richard Durbin.