Bebé latina: sobrevive Sandy

Nueva York/EFE – Emma Sophia Pimentel pesa dos libras, aún no cumple un mes de nacida, pero ya es toda una celebridad en la ciudad de Nueva York, donde vino al mundo, con un pronóstico reservado de supervivencia, para luego enfrentar con valentía al huracán Sandy.

“Es un milagro, mi milagro, porque ha ido sobrepasando todo”, dijo Michael Pimentel, el orgulloso padre de la pequeña, quien señaló con precisión que su hija, que nació prematura, vino al mundo a las doce de la noche del 6 de octubre en el hospital Langone de la Universidad de Nueva York.

La pequeña, a la que se mantiene en una incubadora y que necesita de una máquina para respirar porque sus pulmones no se han desarrollado totalmente, había permanecido en el Langone hasta el pasado lunes, cuando el centro sanitario sufrió un apagón tras una avería en su generador de emergencia. Eso les obligó a evacuar a más de 200 pacientes, y los primeros fueron los enfermos más graves o delicados, entre ellos los de oncología y neonatología, por lo que Emma Sophia estuvo entre ese grupo.

Emma Sophia, que al nacer, por cesárea, tenía el cordón umbilical enredado con tres vueltas en el cuello y que debido a ello, y durante tres semanas, se había dejado de alimentar en el vientre de su madre, nació tras 26 semanas de gestación.

Su madre, Luz Martínez, tenía un embarazo de alto riesgo, por lo que tuvo que ser hospitalizada con cinco meses de gestación.

Durante el paso de “Sandy” por la ciudad, los padres de la niña vivieron su peor pesadilla cuando vieron en la televisión que su hija era una de los pacientes que eran trasladados a otro hospital justo cuando los fuertes vientos y lluvia de la tormenta comenzaban a castigar a Nueva York.

Pese a ser tan pequeña la niña, “que ha tenido días buenos y malos”, ha salido adelante, algo que muchos consideran un milagro.