Ferrer va por título de París

París/EFE – El español David Ferrer, quinto jugador del mundo, se impuso ayer al francés Michael Llodra 7-5 y 6-3 y alcanzó la final del Masters 1000 de París, que disputa hoy contra la revelación del torneo, el polaco Jerzy Janowicz, verdugo del también galo Gilles Simon por parciales de 6-4 y 7-5.

Ferrer tardó una hora y 49 minutos en llegar por cuarta vez a la final de un Masters 1000. Alcanzó las de Shangai y Montecarlo en el 2011 y en Roma en 2010. Pero en las tres salió derrotado: en Shangai ante el británico Andy Murray; en Montecarlo y Roma por su compatriota Rafael Nadal.

Ferrer -único superviviente del “top 10” que había alcanzado las semifinales- ganó el encuentro con paciencia, como un motor diesel ante la explosividad del francés, que arropado por su público, aplicó la receta de juego agresivo, saque y volea, que le había conducido, por tercera vez, al penúltimo escalón del torneo de su ciudad.

En vísperas de viajar a Londres para disputar la Copa de Maestros, el español pretende lograr en París el primer Masters 1000 de su carrera y el séptimo éxito del año después de ganar las competiciones de Valencia, Bastad, Hertogenbosch, Acapulco, Buenos Aires y Auckland. Barcelona ha sido la única final que ha perdido en 2012.

El español enfrente tendrá a la sorpresa del torneo, el polaco Janowicz, procedente de la fase previa, que ha mostrado un gran nivel de juego.

Ferrer nunca se ha enfrentado a Janowicz, 69 del mundo y verdugo en París de dos “top 20”: el alemán Philipp Kohlschreiber y el croata Marin Cilic; y dos “top 10”: el serbio Janko Tipsarevic y, el británico Andy Murray, tercer mejor tenista del mundo al momento.

Su última presa fue el francés Gilles Simon, a quien no dio ninguna opción en semifinales, donde le ganó en dos sets, 6-4, 7-5.

El polaco, que en 15 días cumplirá 22 años, nunca antes había disputado un partido en un Másters 1.000, mientras que el español acumula 123 victorias de ese tipo.

La distancia entre ambos es sideral, pero ni la pista de Bercy es la preferida de Ferrer, ni la falta de currículum es un argumento para olvidar al joven Janowicz.