El voto latino pesó

Por si quedaba alguna duda sobre el impacto del voto latino, basta ver el detalle de la victoria del presidente Obama. Sin la intensidad de este electorado el mandatario no habría sido reelecto. Así de simple.

Por ejemplo, los estados de Nevada, Nuevo México y Colorado ahora son parte del mapa demócrata para alcanzar la suma del Colegio Electoral gracias a los latinos. En Virginia los hispanos ya hacen la diferencia en una contienda cerrada como la del martes, mientras que Florida ya no es ni remotamente el bastión de latinos republicanos del pasado.

Los latinos son un electorado con la misma gran preocupación sobre el empleo y la economía que el resto de los votantes, seguido por la inmigración, la educación y la salud. Precisamente estos son los temas en que había más diferencia entre Obama y el candidato republicano Mitt Romney. Ellos son los que en su conjunto condujeron a la victoria demócrata.

Claro, los republicanos contribuyeron con su parte, espantando al votante latino con posturas extremistas. En especial, sobre el tema de inmigración en donde se ha llegado a degradar abiertamente la condición humana del indocumentado y despreciar la presencia de estos inmigrantes.

En consecuencia, los votantes latinos le pasaron el martes la factura a un Partido Republicano que se niega a reconocer la significancia de este electorado para sus posibilidades de alcanzar la Casa Blanca. En el 2004 George W. Bush obtuvo el 44% del voto latino, John McCain obtuvo el 31% en 2008 y Romney apenas alcanzó el 23%.

Esta elección mostró un votante latino más sofisticado que no espera hasta último momento para votar. Los sondeos muestra un elevado uso del voto temprano, lo requiere una labor más intensa por parte de los candidatos.

La cuestión será si los republicanos comprenden que deben adaptar la comunicación de su mensaje, y en parte también su contenido, para recuperar el terreno perdido entre los hispanos. La reforma integral de inmigración en el Congreso puede ser un buen paso hacia ese fin.

Obama tiene una deuda con los latinos. Esperamos que la Casa Blanca impulse el proyecto migratorio y que los legisladores republicanos aprovechen el momento para ganar puntos con la comunidad latina con una ley razonable y positiva.

El resultado de esta elección tiene muchas lecturas. Una de ellas, es que no se puede ignorar el voto latino si se quiere llegar a la Casa Blanca.