Los políticos deben escuchar las demandas de las hispanas

En la noche de las elecciones, las latinas sin lugar a dudas, demostraron a la nación y a los políticos que somos un electorado influyente que puede mover las elecciones.

Como un bloque creciente de votantes, en números récords nos presentamos a las urnas e impulsamos al presidente Barack Obama a la victoria, votando abrumadoramente por él e influenciando a nuestros compañeros latinos, amigos, padres, tíos e hijos para que hicieran lo mismo.

En estas elecciones, las latinas vencieron ataques sobre la cobertura del seguro para el aborto, respaldaron los derechos de nuestros hermanos/as LGBTQ, emitieron votos decisivos en estados y alzaron sus voces a los largo y ancho del país. Los políticos ignoraron nuestras preocupaciones bajo su propio riesgo.

Las latinas eligieron al presidente que ha tomado posiciones fuertes apoyando asuntos que nos interesan: acceso al cuidado de la salud, apoyo en la toma de decisión reproductiva de las mujeres, e igual remuneración.

En Florida, políticos antiabortistas atacaron la justicia reproductiva con la Enmienda 6, una medida electoral que pudo haber restringido la cobertura del aborto en el seguro e interferido en la toma de decisiones personales. En las semanas y meses anteriores a las elecciones El Instituto Nacional de Latinas para la Salud Reproductiva (NLIRH), mi organización, lanzó un contraataque , educando y movilizando votantes Latinos/as en Florida para proteger sus propia salud y votar en contra de esta medida.

Trabajamos con la organización de salud Latina en Miami Mi Lola, y Latinas comprometidas, como la co-fundadora Jersey García, quien pasó horas en el teléfono compartiendo historias personales con Latinos/as para demostrar porqué la protección de la salud reproductiva de las latinas es crítica para que nuestras comunidades sigan teniendo éxito. Con la ayuda de Jersey y otras poderosas Latinas, NLIRH desarrolló y distribuyó materiales de votación educativos bilingüe, llamó por teléfono a latinos/as para hablar sobre los peligros de votar “sí” en la Enmienda 6, y alentó a los latinos/as a registrarse para votar.

La salud de las latinas ganó cuando los votantes derrotaron la medida.

Pero estas victorias no significan que nuestro trabajo ha terminado. A pesar de una oleada impresionante en contra del alguacil del condado de Maricopa, Joe Arpaio, retuvo su silla por un margen estrecho.

Nosotros sabemos que los oponentes a la justicia reproductiva y a la reforma de inmigración integral ya están preparados para lanzar nuevas y continuas batallas para restringir el aborto, bloquear el acceso a anticonceptivos a bajo costo y a prevenir la reforma de inmigración integral.

No hay duda de que las latinas demostramos nuestro poder en las elecciones. Ahora, debemos usarlo para trabajar juntas con el Presidente y otros políticos para hacerlos responsables de sus promesas.