Soñadores se enfrentan a nueva realidad

Nueva York —

De acuerdo al Departamento de Seguridad Nacional, casi 20,000 ‘dreamers’ han presentado hasta ahora su solicitud para Acción Diferida sólo en Nueva York, y los que han recibido ya sus permisos se enfrentan a nuevas opciones para las que a veces necesitan ayuda.

Ahora pueden optar a becas de estudio, contratos legales de trabajo y a cosas más básicas pero que para ellos son nuevas, como solicitar un número de la Seguridad Social o un permiso para manejar vehículos.

Para ayudarles y facilitarles esta transición, organizaciones sin ánimo de lucro que defienden los derechos de los inmigrantes como la Asociación Tepeyac, en Manhattan, han puesto en marcha talleres para guiarles en estos procesos.

Ayer tuvieron lugar los primeros talleres y a ellos acudieron decenas de ‘dreamers’ ansiosos por prepararse para su nueva etapa.

Una de ellas fue Karen Guzmán, una mexicana que pronto presentará su solicitud para entrar en la universidad, y que llegó con su nuevo documento acreditativo en su mano.

“Aunque ahora esté legalizada, el proceso de solicitud para la universidad es complicado, la educación en este país es muy costosa y necesito ayuda para encontrar las mejores becas”, dijo Guzmán. “Quiero estudiar enfermería para encontrar un buen trabajo y ayudar a mi familia, como me ayudaron ellos hasta que conseguí mi permiso”.

A otros, las circunstancias de su vida no les permiten ponerse a estudiar inmediatamente, pero esperan que la Acción Diferida les ayude a mejorar sus condiciones laborales.

Es el caso de Adriana Altamira, también mexicana, que tiene dos hijos pequeños y que hasta ahora ha trabajado como cajera.

“Quiero tener encontrar un mejor empleo, con buen contrato y beneficios sociales para dar una buena vida a mis hijos”, explicó Altamira, que acudió al taller para conocer mejor sus derechos laborales ahora que su situación se ha legalizado.

Tepeyac ha ayudado hasta ahora a más de 400 ‘dreamers’ a presentar su solicitud para Acción Diferida y anima a que más inmigrantes elegibles para el programa se decidan a dar el paso, ya que “el proceso está siendo mucho más rápido y simple de lo que pensábamos, tardando una media de sólo dos meses, y la comunicación con el Department of Homeland Security está siendo muy buena”, según Joel Magallám, director ejecutivo de la organización.

Mientras, Tepeyac continuará organizando estos talleres.

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