‘Un Día sin Arte’

‘Un Día sin Arte’
La escultura "The Bather", permanece cubierta en el jardín de las escuturas del Metropolitano.
Foto: fotos archivo

Originalmente lo que se conoce hoy como el Día Mundial del SIDA, se llamó “A day without art”, (“Un Día sin Arte”). Una iniciativa que surgió de un grupo de activistas y artistas de varias disciplinas que quisieron llamar la atención sobre la pérdida de vidas, principalmente de artistas algunos ya consagrados y otros que buscaban despuntar y deslumbrar al mundo con su arte, pero que el SIDA se los impidió. La primera conmemoración fue el 1 de diciembre de 1988 y la iniciativa fue respaldada por los principales museos no solamente de Estados Unidos sino de muchos países.

En Nueva York el primer “Día sin Arte” fue acogido por los principales museos y galerías de la ciudad, como el Museo Metropolitano, el Museo de Arte Moderno, el Museo de El Barrio, el Guggenheim, entre otros. En esa ocasión el impacto fue tremendo cuando cerraron algunas de sus galerías, o dificultaron el acceso a sus colecciones y exhibiciones para recordar que el SIDA había afectado a demasiados miembros de la comunidad artística. En esa ocasión por ejemplo el Museo Metropolitano descolgó por ese día el retrato de Gertrude Stein de Picasso.

“El Día sin Arte” fue uno de los eventos a nivel mundial que no era la celebración festiva y carnavalesca de la cultura, en uno de los momentos más álgidos de una de las mayores crisis de salud pública a nivel mundial.

Hoy el “Día sin Arte” ha dejado prácticamente de existir y ha sido reemplazado por el “Día Mundial de la Lucha contra el SIDA”. Desde el 2005 la UNAIDS (ONUSIDA) encargó la organización del evento a World Aids Campaign: Campaña Mundial contra el SIDA.

Actualmente el SIDA ya no se percibe como un problema, principalmente por los avances y disponibilidad de tratamientos para combatir al VIH, sin embargo en las poblaciones más pobres y con menos recursos en los países industrializados el nivel de infección y transmisión del VIH sigue siendo muy alto. En el caso de los países no industrializados, especialmente en Africa, Asia y Latinoamérica la crisis económica mundial ha hecho mella en los programas de prevención, con los consiguientes desafíos que representa. Por lo que habrá que redoblar los esfuerzos para cumplir una de las metas del milenio: detener los contagios.

Gonzalo Aburto