Cena mediterránea: salmón con brócoli, nueces y papas.

¿Sabías que la dieta mediterránea es desde el 2010 un Patrimonio Inmaterial de la Humanidad? Así lo…

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Cena mediterránea: salmón con brócoli, nueces y papas.
Foto: Flickr

¿Sabías que la dieta mediterránea es desde el 2010 un Patrimonio Inmaterial de la Humanidad? Así lo estableció la UNESCO en noviembre de ese año y es que se trata de un patrón alimenticio típico de los países mediterráneos que ya lleva varias generaciones de vigencia y por lo tanto se ha convertido en expresión de un estilo de vida y de una cultura que, además, es saludable. España, Francia, Italia y Grecia son sus principales exponentes y nada habla mejor de la misma que el bienestar general de sus ciudadanos: en el mediterráneo la gente sufre menos enfermedades coronarias y pareciera ser que el secreto está en su alimentación. Esta dieta está constituida de muchas frutas, verduras y legumbres; de abundante pescado -en especial pescado azul (como el atún, la caballa, la sardina y el salmón, ricos todos en omega 3); tiene al aceite de oliva virgen como grasa principal -tanto para cocinar como para aderezar- y promueve el consumo regular -pero moderado- de vino (preferentemente tinto). Te invitamos a probar una deliciosa cena mediterránea: salmón a la plancha acompañado de brócolis, papas y nueces.

Para esta receta necesitarás:

Hacer esta cena mediterránea es súper fácil y demanda poco tiempo de preparación. Lo primero que debes hacer es hervir las papas ya cortadas en trozos y una vez listas, reservarlas a parte. Luego saltea el brócoli en una sartén con aceite de oliva y cuando ya esté al dente lo sazonas y le sumas el curry y las nueces trozadas. Retiras del fuego y lo apartas también para implementarlos luego.

Cuando ya tienes todo listo, dora las papas en una sartén al tiempo que le sumas el brócoli con las nueces. En una plancha colocas el salmón salpimentado a gusto hasta que esté doradito: ya estarás lista para servirlo acompañado de la exquisita guarnición de papas, brócoli y nueces.

Sin embargo, para que esta comida sea una auténtica cena mediterránea falta un detalle: ¡el vino! Descorcha una botella del vino que te apetezca, sírvete una copa y disfruta de este menú que -por qué no- podría ser el primero de una dieta mediterránea que puede ayudarte -a ti y a tu familia- a reducir el riesgo de tener diabetes, hipertensión, un infarto o algún accidente cerebro vascular.