Regreso dudoso

Guía de Regalos

Regreso dudoso
Gustavo Rangel.
Foto: Foto: RUMBO

El regreso de Rafael Márquez al futbol mexicano tiene una cosa positiva y esa es que no llegó al Atlas. Porque si se hubiese puesto una vez más la playera rojinegra las posibilidades de los tapatíos de irse a la Liga de Ascenso se hubieran incrementado notablemente.

No comprendo del todo la contratación de Márquez. No puede ser por su nivel futbolístico: solamente basta con mirar algunas de sus recientes actuaciones con el Red Bull de Nueva York para darse cuenta de que el zamorano está muy lejos del gran nivel que alguno vez mostró.

Pero no solamente eso sino que se ha convertido en un jugador sucio e indisciplinado que incluso ha sido culpado de crear mal ambiente en el vestidor. No creo que estas cualidades le interesaron al León, así que debe haber algo más atrás de esta contratación.

Tampoco pienso que fue por mercadeo: el equipo León vende muy bien sus boletos.

Esto me huele a la obra de un promotor porque, vamos a ser sinceros, Márquez no es mejor que los jugadores que actualmente tiene el León en su defensa o en el medio campo.

Este ‘chistecito’ le podría salir muy caro a los guanajuatenses porque si la llegada de Márquez rompe con la química que ha logrado establecer en el grupo el timonel Gustavo Matosas, todo lo que se ha conseguido hasta el momento se les podría derrumbar.

Además Márquez no encaja en lo que es el perfil del jugador leonés, que es aguerrido, y en un grupo donde todos se sacrifican por el equipo. Si Márquez muestra un poco de ‘estrellitis’ no pienso que va a ser muy bien recibido por sus nuevos compañeros.

Ese dinero que León invirtió en Márquez mejor pudo haber sido utilizado en sus fuerzas inferiores o en premios para los jugadores que sacaron la cara por el equipo la temporada pasada, donde lograron una muy grata sorpresa llegando hasta las semifinales.

No pretendo menospreciar el jugador que Márquez ha sido porque sus logros son notables, pero a su regreso al futbol mexicano, con todo respeto, no le veo mucho propósito.