Víctimas de la guerra civil claman justicia

Víctimas de la guerra civil claman justicia
Cunegunda Peña, de 76 años, sostiene un retrato de su hijo desaparecido en el Monumento a la Memoria y la Verdad en San Salvador.
Foto: efe

San Salvador/EFE — Víctimas y familiares de afectados por la guerra civil de El Salvador (1980-1992) exigieron ayer al Estado el respeto de sus derechos humanos, justicia y reparación, en vísperas de la conmemoración de los 21 años del fin del conflicto.

“Como madre yo me siento mal; no me siento feliz, me siento preocupada y necesitamos que el Gobierno tome en cuenta lo que le estamos pidiendo porque ya son 21 años que andamos en esto (buscando justicia) y no tenemos solución de nada”, dijo Cunegunda Peña, una anciana que desde 1980 busca a su hijo desaparecido.

Se necesita que el gobierno “haga una investigación (…), que nos digan a las madres dónde están nuestros hijos, para, si es que ya no existen, que les demos una sepultura santa como se (debe) hacer y no estar así como estamos”, agregó Peña, de 76 años.

Peña, quien participó en una rueda de prensa de un organismo humanitario, destacó que después de 21 años de la firma de los Acuerdos de Paz, el 16 de enero de 1992, las “injusticias siguen vivas” en este país centroamericano.

“Exijo a estos señores que tienen el poder en sus manos que hagan algo por estas viejitas que ya no podemos”, enfatizó Peña, quien dijo que su hijo desapareció en manos del Ejército salvadoreño, durante la guerra sucia.

Por su parte, Guadalupe Mejía, dirigente de la Comisión de Trabajo en Derechos Humanos Pro-Memoria Histórica, señaló en la conferencia de prensa que en cada conmemoración de los Acuerdos de Paz se recuerda a todos los mártires que murieron en las masacres o fueron torturados, desaparecidos y asesinados en la guerra.

“Continuamos con la esperanza de que haya verdad, justicia y reparación” en El Salvador para todos, añadió Mejía.

Por otra parte, una decena de lisiados del conflicto armado recorrieron ayer una de las principales calles de San Salvador para exigirle al gobierno el respeto de sus derechos humanos y unas pensiones más dignas.

“A 21 años de los Acuerdos salimos a decir que se callaron las armas, pero la necesidad y las tripas de los compañeros siguen chillando” porque “tienen hambre y las pensiones son de miseria (…); hay mucho abandono hacia nosotros”, dijo Efraín Mujica, representante de la Asociación de Lisiados de la Fuerza Armada.