‘Working on a Special Day’, teatro con sabor internacional

Actores mexicanos presentan adaptación de película italiana en escenario neoyorquino
‘Working on a Special Day’, teatro con sabor internacional
Antonio Vega y Ana Graham en la puesta en escena de "Working on a Special Day".
Foto: cortesia

Nueva York — Un concepto teatral muy original es el que ofrecen los mexicanos Antonio Vega y Ana Graham en la puesta en escena de “Working on a Special Day”, una adaptación de la película itatliana “A Special Day” dirigida por Ettore Scola.

La historia se desarrolla en la Italia de 1938, cuando con motivo de la visita de Hitler a Mussolini, toda una comunidad sale de sus casas para participar en el desfile.

Todos excepto Antonietta, una ama de casa condenada a la misma rutina familiar quien se pierde la fiesta porque debe cumplir con sus tareas domésticas. Es en ese día que conoce por accidente a Gabriel, su vecino, quien también se abstiene de unirse a la celebración por misteriosas razones que luego se revelan a la audiencia.

Aunque dura tan solo unos 70 minutos, la obra no llega al primer minuto sin sorprender al público, ya que inicia con el cambio de ropa de sus protagonistas, quienes se desprenden de sus atuendos regulares para vestirse con sus ropas teatrales frente a los asistentes, y en el proceso se ve bastante piel, lo cual por supuesto hace que más de uno se sonroje.

Posteriormente el escenario es totalmente diseñado por Vega y Graham, quienes para ello se valen de tiza y las paredes del recinto.

Progresivamente mientras transcurre la obra los actores dibujan en los muros del lugar diferentes elementos de la escenografía que incluyen ventanas, una lámpara y una jaula de pájaro, entre otros.

“Necesitábamos desarrollar un concepto que pudieran hacer dos actores, ya que tampoco tenemos director. También queríamos algo que fuera novedoso”, manifiesta Vega.

“Todos los elementos surgen de una necesidad porque no hay escenografía”, complementa Ana.

Por el lado de la historia podemos asegurar que es intensa, y que toca asuntos tan delicados como la intolerancia, el homosexualismo, y por supuesto, el deseo de sentirse especial.

Es precisamente esa capacidad dramática sobresaliente de sus protagonistas y la forma en que presentan todos estos sentimientos junto a la originalidad con que desarrollan el concepto, lo que le ha valido a este experimento una respuesta positiva por parte de la audiencia.

“El comentario mas halagador que hemos recibido es que nunca se había visto algo así, que con tal sencillez se pueda contar una historia”, asegura Graham.