Salen en defensa de Robert Menéndez

Santo Domingo — El polémico abogado Marino Vinicio Castillo (Vincho), asesor de la gestión de Danilo Medina en materia de lucha contra el narcotráfico y titular de la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental, salió ayer en defensa del senador estadounidense Robert Menéndez, a quien definió como un hombre “decente”.

Castillo aseguró que Menéndez, sujeto de una investigación en Estados Unidos por presuntos viajes irregulares a República Dominicana para divertirse con prostitutas menores de edad, intervino en 2004 ante el entonces secretario de Estado Colin Power para evitar que los militares provocaran disturbios con el objetivo de que Hipólito Mejía se quedara en la Presidencia, mediante el desconocimiento de los resultados electorales de mayo de ese año.

De acuerdo a las investigaciones del FBI difundidas por medios estadounidenses, Menéndez sostenía encuentros sexuales con menores en la residencia de Casa de Campo del oftalmólogo dominicano radicado en Miami Salomón Melgen y, además se paseó en un yate propiedad de un hijo de Vincho Castillo.

El funcionario se refirió al tema en su programa televisivo “La Respuesta”, que se transmite por Digital 15. “Lo conocí hace algunos años. Me impresionó el interés por todo cuanto sea dominicano, el interés por la república, por su derecho, por su progreso”, dijo.

“Siempre me ha lucido un hombre decente. Sobre todo he agradecido la actitud de él muy positiva con la República Dominicana”, sostuvo. Insistió en que Menéndez intervino ante el gobierno estadounidense para frenar a militares y políticos dominicanos del entorno de Mejía que en 2004 tenían el supuesto plan de: “producir desorden en mesas electorales para quedarse en el poder a las malas, a las bravas”.

Dijo que conoció al congresista en casa de Salomón, primo de sus hijos. “Lo vi dos veces tres veces en dos años, tres años. Viene donde Salomón como vienen otros funcionarios (estadounidenses) amigos de Salomón a la viña de La Romana y conversé con él amablemente. Para mi seguía siendo el hombre decente que había sido. Le agradecimos el mucho interés que puso en lo que pudo ser una gran tragedia nacional”, apuntó.

Atribuyó las acusaciones contra Menéndez a un complot para dañar su liderazgo en el Congreso de Estados Unidos y a su papel en la ley migratoria que podría llevar a la legalización de 11 millones de hispanos.

Leyó una carta que escribió al legislador estadounidense, fechada el 21 de noviembre de 2012, para felicitarle por su triunfo electoral y el del presidente Barack Obama, así como para recordarle que a partir de los ataques de septiembre de 2001 Estados Unidos concentró sus esfuerzos en la lucha contra el terrorismo y había descuidado la vigilancia contra el narcotráfico en la región del Caribe.

Dejó entrever que, a raíz de su carta, una intervención del legislador volvió a hacer que Estados Unidos fortaleciera la vigilancia contra el narcotráfico en la región. El funcionario articuló un discurso en el que dejó insinuó que las acusaciones contra Menéndez fueron alentadas por sectores de República Dominicana ligados al narcotráfico, que se sienten molesto.