En marcha juicio a banda de falsificadores

No sólo enfrentan cargos por falsear documentos sino también por un asesinato
En marcha juicio a  banda de falsificadores
El 'Cártel de las Micas' llegó a ser conocido como una de las más grandes organizaciones dedicadas a la falsificación de documentos.
Foto: efe

Chicago/EFE — Tres hermanos mexicanos, acusados de dirigir desde Chicago a una de las principales organizaciones de “miqueros” de Estados Unidos, son juzgados por un jurado federal por falsificación de documentos y el asesinato de un rival.

En los primeros días del juicio, que fue preparado durante cinco años, la fiscalía presentó el testimonio de una traductora que fue la encargada de transcribir del español al inglés cientos de conversaciones telefónicas grabadas a los acusados por agentes federales.

En particular, el fiscal que interrogó a la testigo quería saber si las voces grabadas correspondían a Julio, Manuel o Pedro Leija Sánchez, acusados de asociación mafiosa y de conspirar para extorsionar y cometer un asesinato fuera de Estados Unidos.

En varias oportunidades la testigo identificó a Julio en diálogos desde Chicago con su hermano Manuel, quien se encontraba en México.

En una de esas conversaciones, grabada a comienzos de abril de 2007, los presuntos líderes de la banda habrían preparado el asesinato en México de un exempleado, identificado como Guillermo Jiménez Flores “Montes”.

En otra, un interlocutor no identificado le dice a Julio que “Rambo” se encargará de conseguir a un sicario para matar a “Montes”, pero advierte que “no será barato”.

“Montes” habría traicionado a la organización en Chicago al robar la tecnología e intentar montar su propia empresa de falsificación de tarjetas de identidad, tarjetas de residencia permanente de Inmigración y licencias de conducir.

En las transcripciones también aparecen palabras atribuidas a Julio Leija Sánchez cuando le encarga al supuesto sicario Gerardo Salazar Rodríguez la tarea de matar en México a otro renegado de la banda llamado “Bruno”.

“Haz lo mismo que con Montes, pero dispárale dos veces. Déjalo inhabilitado y mételo en la cajuela”, habría dicho.

“Quema al hijo de perra. Llévatelo con Nabor para que lo corte en pedazos”, habrían sido sus instrucciones, aunque este asesinato no se concretó.

Ante objeciones de los abogados defensores por el tenor del interrogatorio, el fiscal dijo que al confirmar con la testigo los nombres que aparecían en las transcripciones quería despejar cualquier duda sobre la validez de estas pruebas.

En los próximos días se escuchará el testimonio de “Bruno”, quien fue identificado como Freddy Ramírez Camella, así como el de Suad Leija, hijastra de Manuel Leija Sánchez, quien en 2007 reveló a un Gran Jurado los entretelones del negocio familiar de falsificación de documentos.

En los argumentos de apertura del juicio la fiscalía anunció la presentación de grabaciones telefónicas, videos y testigos que probarían que los hermanos Leija Sánchez usaron la violencia y la protección de la pandilla Latin Kings para mantenerse al frente del negocio durante 14 años en Chicago, con ventas en 33 ciudades de los EE.UU.

En el momento en que agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), y de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) desbarataron la banda en la operación Tigre de Papel, las falsificaciones redituaban unos $3 millones anuales a los hermanos.

El operativo final fue el 24 de abril de 2007, en redadas realizadas en un centro comercial del barrio mexicano La Villita y en varias casas de Chicago y suburbios.

Julio Leija Sánchez cayó en ese momento, mientras que Manuel y Pedro se encontraban en México donde fueron detenidos y extraditados a Chicago en 2010 y 2011.

Decenas de “miqueros”, que también fueron detenidos, vendían los documentos en las calles del barrio y en el centro comercial, a precios que iban de $200 a $300.