Algunos esperan la tormenta

Nueva York — Aunque su teléfono inteligente le notificó de una tormenta de nieve que amenazaba con hasta 12 pulgadas de acumulación, José Sosa continuó un día normal pese a las intensas ráfagas de viento.

En las primeras horas de la mañana, Sosa se encontró con calles blancas y una intensa nevisca, pero el residente de Queens desestimó las advertencias acerca de “Nemo”.

“El restaurante donde trabajo no cerró las puertas, así que no puedo perder un día de sueldo por el clima”, indicó. “En tormentas así es cuando más pedidos de comida tenemos, porque los clientes no quieren salir”.

Más tarde, la gruesa capa de nieve en algunas calles de la ciudad se desvaneció, al igual que las esperanzas de jornaleros. Roberto Meneses, uno de los activistas más visibles de los trabajadores por día en Woodside, indicó que el terrible clima que trajo “Nemo” impidió buenas oportunidades de empleo.

“La lluvia con hielo y el viento no nos permite estar en la parada a la espera de contratistas”, indicó Meneses. “Sin nieve no hay mucho qué hacer”.

Meneses indicó que por la limpieza de una acera o una entrada, se puede ganar hasta $20 la hora. Algunos trabajadores cobran sumas mayores por despejar un techo, consiguiendo hasta $200 por una jornada.

El jornalero por más de dos décadas comentó que “Nemo” representaría una fuente de ayuda para algunos trabajadores, luego del azote de la súper tormenta Sandy.

“Hace semanas se terminaron las obras de demolición y hay muchos jornaleros desempleados, porque dueños de casas están a la espera de fondos del gobierno para la reconstrucción”.

En contraste, varios comerciantes calificaron de favorecedor el estado del tiempo y aprovecharon el frío para ofrecer bebidas calientes a los osados peatones.