No todo es gris para los neoyorquinos

Queens — Dice el refrán que después de la tormenta siempre llega la calma. Así sucedió ayer en Queens, la normalidad volvió lentamente, luego del mal tiempo a causa de “Nemo”.

El viernes la tormenta invernal obligó a muchos trabajadores, vendedores ambulantes y residentes a dejar desiertas las calles de la congestionada avenida Roosevelt, tras el paso de la tormenta de nieve, ayer regresó el bullicio.

“El viernes por aquí estaba feo. El mal tiempo no nos dejó trabajar. En la tarde, las calles quedaron solitarias, pero hoy todo está normal, la gente está caminando y haciendo sus compras como si nada”, dijo Julio López, mientras limpiaba la nieve en la esquina de la calle 75 y Roosevelt.

“Al mal tiempo, buena cara”, ese adagio popular lo aplicó Arturo López, un repartidor de folletos, quien decidió no perder más tiempo y llegó bien temprano a la calle 82 y Roosevelt, para ganarse unos dólares extras.

“Por el mal tiempo, el viernes trabajamos hasta las 3 de la tarde. Estamos con ánimo para trabajar porque hoy el día está precioso y las calles lindas con esa nieve que cayó”, comentó sonriente López y agregó “la nieve no es problema, aunque nos puso un poquito más de trabajo, no importa ya que las calles blancas se ven hermosas”.

Quizás para algunas personas la nevada resultó un dolor de cabeza. Sin embargo, para Natalia Macías, quien conoció por primera vez la nieve, fue una diversión y un espectáculo hermoso de la naturaleza.

“No había visto caer la nieve, es una experiencia maravillosa. La ciudad se ve diferente, más tranquila y más bonita. El paisaje es hermoso, todo blanco”, anotó Macías de origen colombiano, quien recién llegó a Estados Unidos.