Estelares del ‘New York City Ballet’

Ana Sophia Scheller y Gonzalo García bailarines principales de 'Sleeping Beauty'

Scheller y García ensayando

Scheller y García ensayando Crédito: Cortesia Paul Kolnik

Nueva York — Lo que empezó como una clase de danza hace 20 años en el Teatro Colón de Argentina, pronto se convirtió en la carrera de su vida para la bailarina Ana Sophia Scheller, quien a partir de hoy interpretará a la Princesa Aurora en la puesta en escena de “Sleeping Beauty”, una de las producciones clásicas de “New York City ballet”.

Tras iniciar clases de ballet a los seis años, el talento de la argentina fue pronto descubierto por la mamá de Julio Bocca, quien pronto le recomendó a la madre de Scheller considerar una carrera de danza profesional para su hija. No transcurrió mucho tiempo antes de que esa recomendación fuera aceptada por la bailarina quien a los 13 años se vinculó con “School of American Ballet” localizada en la Gran Manzana.

Debido a su juventud, Scheller fue acompañada durante ese tiempo por su madre y su hermano menor, y aunque confiesa que hay cosas que extraña de la nación del sur, el hecho de tener a una de sus hermanas viviendo en Nueva York y su juventud al llegar a nuestro país, hacen que hoy en día Sophia se encuentre totalmente acoplada a la vida en los Estados Unidos.

“No me hace falta la vida en Argentina porque me vine muy chica, pero extraño a la familia, amigos y el Teatro Colón que es muy hermoso, sin embargo, el tema de seguridad no me atrae”, afirma la artista.

Con tan solo 26 años, Scheller fue promovida a bailarina principal en mayo de 2012 (el rango más alto de su compañía), y será acompañada en su debut por el español Gonzalo García, con quien se hizo buena amiga gracias al tour que ambos realizaron el año pasado por Alemania.

Sin embargo, y a pesar de este significativo logro, la artista reconoce que los retos para los extranjeros son más grandes en el mundo del ballet, ya que las oportunidades son menores y por lo tanto hay que esforzarse más.

Lo que sigue para ella es seguir perfeccionándose en su arte. “Lo que quiero hacer ahora es crecer y danzar con diferentes ritmos. Muchos bailarines dicen que la mejor etapa son los 30 años porque se tiene más experiencia y se está más relajado en el escenario”, afirma.

Mientras continúa practicando intensamente y avanzando en su carrera, la bella argentina sueña también con algún día formar una familia y tener dos o tres hijos.

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