El éxito en la escuela comienza temprano

El éxito en la escuela comienza temprano —así también como la desigualdad. Es por eso que en su discurso, el presidente Barack Obama hizo un llamado a que se provea educación temprana a todos los niños de los Estados Unidos.

Sin embargo, la ciudad de Nueva York, donde hay más niños que en cualquier otra ciudad del país, sigue recortando los fondos de los mismos programas que el presidente quiere expandir.

En el país, menos de 3 de cada 10 niños de cuatro años están inscritos en programas preescolares de calidad. En la ciudad de Nueva York, los sistemas de educación temprana y las clases después de la escuela, se ven constantemente amenazados.

En una ciudad donde uno de cada tres niños vive en la pobreza, la inestabilidad a menudo significa que las familias trabajadoras deben arreglárselas por sí mismas. Esto resulta en que la mitad de los niños de tercer grado de bajos recursos tengan niveles de lectura por debajo del nivel requerido y que nueve de cada diez estudiantes negros y latinos se gradúen de secundaria sin estar preparados para ir a la universidad.

La educación temprana y los programas después de la escuela pueden combatir esta brecha, pero sin una inversión comprometida de los líderes de la ciudad, a los padres, maestros y administradores sólo les queda preguntarse: ¿Tendrá mi hijo acceso a una educación temprana de calidad?

Lo que sabemos, y lo que el presidente Obama resaltó en su discurso, es que estos programas funcionan y las ganancias de esa inversión son significativas. Cada dólar que se invierte en los programas después de la escuela ahorra aproximadamente $3 por participante y contribuyente fiscal. ¿Por qué? porque a los niños que participan en estos programas tienen mejor rendimiento y más probabilidad de graduarse. Los padres, a su vez, pueden conservar sus trabajos y mantener a sus familias y la economía.

Aunque Nueva York podría y debería ser un líder en invertir en sus niños, los servicios están decayendo. El presupuesto preliminar FY14 de $70.1 mil millones del alcalde Bloomberg recorta $217.9 millones en servicios esenciales para niños incluyendo un recorte de más de $135 millones a la educación temprana y los programas de clases para después de la escuela. Desde el 2007, el número de vacantes en los servicios de atención infantil subsidiados por la ciudad ha disminuido en un 10% y la disponibilidad del programa después de la escuela, en un 30% desde su nivel más alto en 2008.

El año pasado, la Campaña para Niños —una coalición de más de 150 organizaciones defensoras y de servicios para niños— tuvo que organizar más de 30 manifestaciones y eventos, 60,000 cartas y 4,500 llamadas telefónicas para luchar contra los recortes propuestos a la educación temprana y los programas de clases después de la escuela. Los esfuerzos valieron la pena; el Concejo Municipal y el Alcalde restauraron $150 millones para impedir la eliminación de programas para más de 47,000 niños. Pero ahora esos programas están de nuevo en peligro de ser recortados.

La ciudad de Nueva York necesita ir más allá de las soluciones a corto plazo y hacer una inversión duradera en el éxito de nuestros niños.

Como declaró el presidente Obama, “hagamos lo que funciona y asegurémonos de que ninguno de nuestros niños se quede atrás cuando comience la carrera de la vida”. Todo niño en la ciudad de Nueva York se merece lo mejor.