Avalan venta de gaseosas gigantes

NUEVA YORK — Un juez del tribunal supremo del estado invalidó ayer la puesta en marcha de una medida —que entraría en vigencia hoy— por medio de la cual se prohibía la venta de gaseosas y otras bebidas azucaradas, de más de 16 onzas, en establecimientos públicos de la Ciudad de Nueva York.

Durante la decisión, dada a conocer por el juez Milton Tingling, se subrayó que las regulaciones están “llenas de consecuencias arbitrarias y caprichosas que conducirían a una aplicación desigual de la regla”.

La iniciativa del alcalde Michael Bloomberg prohibía en establecimientos tales como teatros, restaurantes, pizzerías y discotecas, la venta de bebidas catalogadas como “gigantes”, que suelen ser de 24 onzas o más y que tendrían que ser reemplazadas por las de 16 onzas.

“Pensamos apelar la decisión”, dijo Michael Cardozo abogado corporativo del Departamento Legal de la ciudad de Nueva York. “Tenemos confianza que la decisión de la Junta de Salud será respetada finalmente”.

“Esta medida es parte de un esfuerzo múltiple de la ciudad para combatir la creciente epidemia de la obesidad, que se cobra la vida de 5,000 neoyorquinos todos los años, por lo que creemos que la Junta tiene la autoridad legal —y la responsabilidad— para ostentar el liderazgo en este tipo de causas”, agregó.

El juez encontró que la misión del Consejo de Salud es la de proteger a los neoyorquinos al proveer regulaciones que previenen y protegen contra las enfermedades pero no incluyen la autoridad para limitar o prohibir un elemento legal con el pretexto de controlar las enfermedades crónicas.

Autoridades de salud de la ciudad, habían catalogado la medida como un gran paso para ayudar a combatir la obesidad, cuyo índice aumentó de 18 a 24% en la última década, entre los neoyorquinos adultos.

Cifras indican que una bebida azucarada de 32 onzas, contiene más calorías que una típica hamburguesa con queso.

Para preparar a la clientela con la nueva disposición, varias compañías de refrescos habían empezado una campaña para informar al público en general, sobre la normativa –la primera que se implementaría en el país- y que según Bloomberg, tenía como objetivo ayudar a combatir la obesidad, evitando la venta en cantidades gigantescas de gaseosas, bebidas energéticas y batidos de frutas, cargadas con altos niveles de azúcar.

Detractores, de la medida reaccionaron satisfechos con la decisión del tribunal argumentando que la misma no serviría de nada, ya que la persona que quiera consumir el tamaño gigantesco usual, sólo tendrá que pedir la misma bebida dos veces.