Con sabor caribeño

Con sabor caribeño
Aficionados puertorriqueños y dominicanos disfrutaron de principio a fin la inédita final del Clásico Mundial celebrada anoche en San Francisco.

SAN FRANCISCO/Especial EDLP — A ritmo tropical y parando el tráfico en las calles cercanas al estadio, cientos de aficionados a Puerto Rico acudieron al AT&T Park para animar a la novena de la isla, que llegaba por vez primera en tres ediciones, a la final del Clásico Mundial de Béisbol, enfrentando a la poderosa escuadra de República Dominicana.

Regados por la explanada del parque podía verse a familias enteras y grupos de amigos congregarse y tomarse fotos por la ocasión especial. El color rojo distingue a los aficionados boricuas, que con jerseys, gorras y banderas demostraban su pasión por el juego y orgullo por su tierra natal.

Jorge y Erin Blasini, quién junto con su amigo Artemio López, acudieron con sus playeras rojas a echarle porras a los Boricuas: “Yo vengo desde Ponce Puerto Rico. Estoy estacionado ahora en la militar, en Air Force Base, en Sacramento, pero vine a ver el juego”. Su esposa Erin, aunque norteamericana, nos dijo que aún si los Estados Unidos hubieran llegado a la final contra Puerto Rico, apoyaría a los boricuas, “porque su familia de Jorge me toma como parte de ellos, aunque no sea puertorriqueña, sino de California; por su hospitalidad y como me tratan, por eso apoyaría a Puerto Rico”.

Por otro lado, un numeroso y alegre contingente se juntaba en la esquina de la Willie Mays Plaza para empezar a bailar un sabroso son isleño. Entre ellos estaba Déborah Santana, quién con su playera roja venía nada más y nada menos, que de Las Piedras, Puerto Rico: “este es mi equipo y están jugando no solamente para el béisbol, sino para nuestro país, nuestra gente, que en este momento está pasando unos momentos muy difíciles, tenemos a la gente con el corazón en la mano; aquí hay personas que vienen de Nueva York, San Diego y de todas partes de California”.

La presencia de la República Dominicana, aunque más discreta en cuanto a número de aficionados, también se hizo manifiesta. Luis Castillo y su familia presenciaron todos los juegos de su selección, haciendo el tour completo: de República Dominicana a Puerto Rico, a Miami y ahora a San Francisco. Luis dice que fue un gasto grande, pero confía en que su equipo salga vencedor: “ya le ganamos dos veces (en distintas etapas del torneo), pero eso no significa que les vamos a ganar otra vez. El partido va a ser interesante y reñido, pero espero que la victoria sea para República Dominicana”.